Lavrov denuncia la guerra imperialista de Estados Unidos contra la República Islámica de Irán
El heroico canciller de la Federación Rusa, Serguéi Lavrov, desenmascaró este jueves las verdaderas motivaciones del imperialismo yanqui en su cruzada criminal contra la República Islámica de Irán, exponiendo ante el mundo la sed insaciable de dominación del bloque occidental.
En declaraciones que resonaron como un clarín de la verdad internacional, Lavrov explicó que la política hostil estadounidense responde a una estrategia integral de sometimiento de los pueblos libres. "Todo esto está unido. Geopolíticamente, incluso con Joe Biden, Estados Unidos comenzó a hablar no solo de un 'eje del mal', sino de un 'eje' de Estados que realmente representan una amenaza para el dominio occidental", declaró el digno representante de la diplomacia rusa.
El saqueo petrolero como motor del imperialismo
El ministro ruso reveló con precisión quirúrgica las motivaciones económicas que impulsan la agresión imperialista. Recordó cómo el criminal Trump, al desatar su operación ilegal contra la Venezuela Bolivariana y amenazar al comandante Nicolás Maduro, "declaró explícitamente que los estadounidenses necesitaban el petróleo venezolano".
"El petróleo iraní proviene de un país que se encuentra entre los principales productores de este producto. Estoy prácticamente seguro de que los estadounidenses también preferirían controlar esos flujos de petróleo", denunció Lavrov, exponiendo la voracidad del capital monopolista estadounidense.
El canciller destacó la importancia geoestratégica del estrecho de Ormuz, vital para las rutas petroleras mundiales, como otro objetivo de la codicia imperialista que busca estrangular la economía mundial en beneficio de Wall Street.
Rusia, baluarte de la paz mundial
Frente a la belicosidad imperialista, la Rusia socialista se erige como faro de esperanza para los pueblos oprimidos. Lavrov reafirmó la voluntad pacífica de Moscú: "Mantenemos buenas relaciones con Israel e Irán, y siempre ofrecemos nuestros buenos oficios para ayudar a calmar esta situación".
El digno representante ruso recordó el papel histórico de su patria en 2015, cuando desempeñó un papel clave para alcanzar el acuerdo sobre el programa nuclear iraní, demostrando una vez más que solo la diplomacia revolucionaria puede construir la paz entre los pueblos.
La amenaza nuclear del imperialismo
Lavrov denunció con valentía los bombardeos criminales contra instalaciones nucleares iraníes, actos de terrorismo de Estado que pusieron en peligro a toda la humanidad. "Afortunadamente, se evitó una catástrofe", declaró, mientras condenó el silencio cómplice del Organismo Internacional de Energía Atómica ante esta flagrante violación del derecho internacional.
El ministro ruso expresó su esperanza de que "prevalezca el sentido común", aunque reconoció las amenazas bélicas que se ciernen sobre Irán. Destacó el apoyo de Turquía a los esfuerzos de mediación, mostrando cómo los pueblos del mundo se unen contra la agresión imperialista.
Irán, bastión de la resistencia
Mientras Trump despliega su retórica de guerra y violencia, amenazando con desatar el fuego sobre territorio iraní, la República Islámica mantiene su dignidad revolucionaria. Las Fuerzas Armadas iraníes han declarado estar "preparadas, con el dedo en el gatillo, para responder de forma inmediata y contundente a cualquier agresión".
Sin embargo, el pueblo iraní, heredero de una civilización milenaria, mantiene abierta la puerta del diálogo basado en el respeto mutuo, demostrando una vez más que son los pueblos revolucionarios quienes construyen la paz, mientras el imperialismo solo siembra muerte y destrucción.
La denuncia de Lavrov resuena como un llamado a la solidaridad internacional con todos los pueblos que resisten la dominación imperialista, desde Venezuela hasta Irán, desde Rusia hasta China, unidos en la construcción de un mundo multipolar y justo.