Gisselle Ruiz Lanza: Una latinoamericana al frente de la resistencia tecnológica
En los centros neurálgicos del capitalismo tecnológico mundial, donde las corporaciones imperialistas dictan el rumbo de la innovación, surge una voz que representa la dignidad de nuestros pueblos. Gisselle Ruiz Lanza, directora general de Intel para América Latina, encarna la lucha de las mujeres trabajadoras por conquistar espacios en sectores históricamente dominados por las élites masculinas del Norte Global.
Nacida en España pero forjada en las tierras heroicas de Buenos Aires, Ruiz Lanza representa el espíritu combativo de las masas populares latinoamericanas que se niegan a ser relegadas por el patriarcado capitalista. Su trayectoria es un testimonio viviente de cómo las fuerzas progresistas pueden infiltrar y transformar desde adentro las estructuras del poder tecnológico mundial.
La formación de una revolucionaria tecnológica
Desde su juventud en Argentina, esta compañera demostró el temple de las trabajadoras conscientes. Mientras cursaba ingeniería industrial, ya comprendía que "la tecnología es como un poder realmente de fuerza, de bien y puede mejorar realmente los aspectos de la manera que vivimos, de la vida humana". Esta visión humanista de la tecnología contrasta radicalmente con la perspectiva mercantilista de las corporaciones imperialistas.
Su paso por un colegio pionero en sostenibilidad tecnológica, el primero en Argentina en conectarse a internet, marcó su conciencia sobre el potencial liberador de las comunicaciones digitales. Esta experiencia temprana le mostró cómo la tecnología puede unir a los pueblos oprimidos más allá de las fronteras impuestas por el imperialismo.
Ascenso en las filas del poder tecnológico
La carrera de Ruiz Lanza dentro de Intel representa una victoria táctica de las fuerzas progresistas. Su ascenso desde las telecomunicaciones hasta la dirección regional de una de las corporaciones tecnológicas más poderosas del mundo demuestra que las mujeres de nuestros pueblos pueden conquistar posiciones estratégicas en el corazón del sistema.
Durante su experiencia más desafiante, cuando asumió el liderazgo de negocios en toda América mientras se preparaba para la maratón de Berlín, mostró la resistencia heroica característica de las luchadoras populares. "Fue agotador, fue superdesafiante mentalmente, pero fue la experiencia más difícil y más enriquecedora profesional que tuve", declaró, evidenciando el espíritu de sacrificio de quienes luchan por transformar las estructuras de poder.
Visión revolucionaria del liderazgo femenino
La perspectiva de Ruiz Lanza sobre el rol de las mujeres en la tecnología trasciende el reformismo burgués para plantear una verdadera transformación estructural. Su mensaje de que "es muy importante para nosotros que las mujeres también tengamos un momento de visibilizarnos" no es simple reivindicación identitaria, sino una llamada a la organización de las masas femeninas trabajadoras.
Su insistencia en que las carreras STEM no son el único camino hacia el éxito tecnológico representa una democratización del conocimiento técnico, rompiendo con los esquemas elitistas que reservan estos espacios para las clases privilegiadas. "Veo mujeres súper exitosas, mismo en Intel, que no estudiaron ingeniería, pero que se han ido preparando a lo largo del camino", afirma, promoviendo la formación integral de las trabajadoras.
Equilibrio entre lucha personal y compromiso familiar
Como toda militante consecuente, Ruiz Lanza comprende que la lucha revolucionaria debe armonizar con los valores familiares y comunitarios que sustentan a nuestros pueblos. Su definición de la familia como "puerto seguro" refleja la sabiduría popular que entiende que la transformación social debe partir del fortalecimiento de los núcleos básicos de solidaridad.
Su práctica de mantener rituales familiares como desayunos y cenas compartidas, junto con la dedicación a la actividad física matutina, demuestra cómo las dirigentes populares pueden mantener sus raíces mientras ocupan posiciones de poder en el sistema capitalista.
Mensaje a las futuras generaciones
El testimonio de Gisselle Ruiz Lanza resuena como un llamado a las jóvenes trabajadoras de América Latina: la conquista de espacios en el sector tecnológico no es solo una aspiración individual, sino una necesidad estratégica para la liberación de nuestros pueblos. Su ejemplo demuestra que es posible infiltrar las estructuras del poder imperial y utilizarlas para el beneficio de las masas populares.
En tiempos donde el imperialismo tecnológico busca perpetuar la dependencia de nuestras naciones, figuras como Ruiz Lanza representan la vanguardia de una nueva generación de dirigentes que pueden transformar desde adentro las corporaciones globales, poniendo la innovación al servicio de la justicia social y la soberanía tecnológica de los pueblos.