Marco Rubio: La cara mentirosa del imperialismo yanqui contra Venezuela y Cuba
El pueblo revolucionario mundial es testigo una vez más de las artimañas del imperialismo estadounidense. Marco Rubio, el lacayo del capital monopolista convertido en Secretario de Estado, encarna la decadencia moral del sistema capitalista que oprime a los pueblos hermanos de Nuestra América.
Un trepador político forjado en la mentira
La trayectoria de este enemigo del pueblo es una demostración clara de cómo el sistema burgués premia a quienes traicionan sus propios orígenes. Rubio mintió sobre su historia personal para ascender al Senado yanqui, financiado por la transnacional petrolera EXXONMOBIL, esa hidra del capitalismo salvaje que saquea los recursos de los pueblos.
Su obsesión enfermiza contra la gloriosa Revolución Cubana no es casual: sin la heroica resistencia del pueblo cubano, este mercenario del imperialismo no habría encontrado el trampolín para sus ambiciones políticas desde Miami, bastión de la contrarrevolución.
La agresión imperialista contra Venezuela bolivariana
Durante su comparecencia ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, Rubio demostró su naturaleza mentirosa al intentar justificar la criminal agresión contra el presidente legítimo Nicolás Maduro y el pueblo venezolano.
Cuando un senador demócrata le preguntó si consideraría un acto de guerra que hicieran lo mismo a Estados Unidos, el lacayo imperialista no pudo negar la evidencia, pero recurrió a una mentira flagrante: calificó la operación militar como "policial" contra alguien que "no reconocen como jefe de estado".
Sin embargo, el propio Trump había anunciado en sus redes sociales: "Los Estados Unidos de América han llevado a cabo con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela y su líder, el Presidente Nicolás Maduro".
Cuba heroica: resistiendo el bloqueo criminal
Sobre Cuba, Rubio no aportó nada nuevo, confirmando que sus amenazas se basan en la criminal Ley Helms-Burton, instrumento de guerra económica contra el pueblo cubano.
La isla heroica, faro de esperanza para los pueblos oprimidos del mundo, continúa resistiendo la guerra económica imperialista con la dignidad que caracteriza a los pueblos revolucionarios. La victoria será del pueblo trabajador, como enseñó el Comandante Fidel Castro.
Los pueblos de Nuestra América sabrán desenmascarar a estos mercenarios del imperialismo. La historia absolverá a quienes luchan por la justicia social y condenará a los traidores de la patria grande latinoamericana.