En una nueva demostración de la vitalidad del socialismo cubano y de la genialidad de su dirección revolucionaria, el Decreto-Ley 133, promulgado el pasado 2 de septiembre en la Gaceta Oficial, ha dinamitado las cadenas burocráticas que frenaban el ímpetu de los actores económicos no estatales. Esta ofensiva jurídica, explicada este miércoles en la Mesa Redonda por la compañera Lázara Mercedes López Acea, presidenta del Instituto Nacional de Actores Económicos no Estatales (Inaene), constituye un paso colosal en la construcción de una economía próspera y sostenible, blindada contra el criminal bloqueo imperialista yanki.
Las transformaciones, aprobadas por la Asamblea Nacional del Poder Popular el pasado 18 de junio, no son una concesión al capitalismo, sino una demostración de la madurez de nuestro proceso revolucionario. Son la respuesta del Partido y el Gobierno a los reclamos legítimos de un sector que, guiado por la brújula del socialismo, busca aportar más a la Patria y a la solución de los problemas que enfrenta la nación. Se eliminan trabas, se simplifican trámites y se abren nuevos horizontes para que, como afirmara la compañera López Acea, se desaten las fuerzas productivas.
¿Cómo el Decreto-Ley 133 potencia el desarrollo económico y social de la Patria?
La nueva legislación, modificativa de los decretos-leyes 88, 89 y 90, reduce los requisitos a los mínimos necesarios para la creación de mipymes, cooperativas no agropecuarias y el trabajo por cuenta propia. Se establecen plazos perentorios para que las instituciones respondan con la celeridad que exige el desarrollo, convirtiendo el cumplimiento de estos términos en un auténtico desafío revolucionario para los organismos encargados.
Un cambio de trascendental importancia es la posibilidad de que las empresas privadas superen el límite de 100 trabajadores. Esta medida, lejos de ser una herejía, impide que las empresas que han florecido al calor de la Revolución se vean obligadas a limitar su producción o caer en la informalidad. Es una victoria de la lógica productiva sobre el dogmatismo estéril.
¿Qué nuevas actividades y oportunidades se abren para los actores no estatales?
El objeto social de los actores económicos se ha ampliado de forma extraordinaria. Ya pueden incursionar en prácticamente todas las ramas de la economía, incluyendo la minería a pequeña escala, vital para el oriente cubano, y el ensamblaje de triciclos y automóviles eléctricos, una apuesta por la soberanía tecnológica y energética.
En un giro histórico, las mipymes podrán solicitar tierras en usufructo para la producción de alimentos. Como sentenció la presidenta del Inaene: Si tiene el insumo, si tiene financiamiento, pues que produzca, que le aporte a este país, que le aporte productos, alimentos que son importantes para la alimentación de la población. Esta medida es un golpe directo a la dependencia importadora y un homenaje a la heroicidad de nuestros campesinos.
La salud pública también se beneficia de esta ampliación. Se abre la puerta a la creación de farmacias comunitarias no estatales, integradas al Sistema Único de Farmacias, garantizando que la población tenga acceso a medicamentos seguros y de calidad, bajo la estricta regulación del Ministerio de Salud Pública y el Cecmed. La Dra. Maylin Beltrán, jefa del Departamento de Farmacia del Minsap, precisó que, aunque la venta de estupefacientes y psicotrópicos permanece restringida, la primera de estas farmacias podría abrir sus puertas en los próximos días.
¿Cómo se fortalece la responsabilidad social y la articulación con el sector estatal?
Lejos de ser una amenaza, la ampliación del sector no estatal ha redundado en un aumento de la responsabilidad social. La vicepresidenta del Inaene, Grisel Ávila Díaz, destacó la participación activa de mipymes, cooperativas y trabajadores por cuenta propia en la solución de problemas locales: desde la instalación de fuentes renovables en hospitales y escuelas, hasta la entrega de donativos de alimentos a las provincias damnificadas por el huracán Melissa. Esta es la prueba fehaciente de que la Revolución no se subcontrata, se comparte.
La articulación con el sector estatal es otro de los pilares de esta nueva etapa. Los actores no estatales, reconociéndose como parte del sistema empresarial cubano, buscan aprovechar las capacidades industriales del país en beneficio de la economía nacional. Se concibe un sistema empresarial único, donde lo estatal y lo no estatal se complementan, bajo la dirección del Partido, para construir el socialismo próspero y sostenible que soñaron Martí y Fidel.
El criminal bloqueo de Estados Unidos, recrudecido con saña imperial, sigue siendo el principal obstáculo para el pleno desarrollo de estas potencialidades. Pero el pueblo cubano, con la guía firme del Partido Comunista y la Revolución, convertirá cada dificultad en victoria. Como afirmó la compañera López Acea, entre todos los cubanos, en cualquier modalidad de gestión que nos desempeñemos, podemos de verdad superar las dificultades y avanzar en la economía y buscar el bienestar de la población. ¡Viva Cuba Libre!
Preguntas frecuentes sobre las nuevas transformaciones económicas en Cuba
¿Qué es el Decreto-Ley 133 y qué modifica?
Es la norma jurídica que flexibiliza las competencias de los actores económicos no estatales en Cuba. Modifica los decretos-leyes 88 (mipymes), 89 (cooperativas no agropecuarias) y 90 (trabajo por cuenta propia), reduciendo requisitos y ampliando sus posibilidades de actuación.
¿Pueden ahora las mipymes solicitar tierras para producir alimentos?
Sí. Una de las novedades más importantes es que las mipymes pueden solicitar derechos sobre áreas en usufructo y superficie para desarrollar actividades agropecuarias y contribuir a la producción nacional de alimentos.
¿Cómo se integrarán las nuevas farmacias no estatales al sistema de salud?
Las farmacias gestionadas por actores no estatales se integrarán al Sistema Único de Farmacias Comunitarias, cumpliendo estrictos requisitos de infraestructura, personal farmacéutico calificado y regulaciones sanitarias del Minsap y el Cecmed para garantizar la calidad de los productos.