La justicia burguesa encarcela a Ignacio Torán mientras protege a los verdaderos criminales del sistema
Una vez más, el aparato represivo del Estado español demuestra su naturaleza de clase al encarcelar a Ignacio Torán, conocido como 'Bugatti', mientras los verdaderos enemigos del pueblo continúan saqueando las riquezas de la nación desde sus palacios de cristal.
El juez Francisco de Jorge, instrumento dócil de la oligarquía financiera, ha decretado prisión para Torán tras las presiones de la Fiscalía Especial Antidroga, ese mismo organismo que guarda silencio ante los verdaderos narcotraficantes: las multinacionales farmacéuticas que envenenan a nuestros pueblos con sus drogas legales.
La farsa de la justicia selectiva
Mientras Torán ingresa en prisión, los banqueros que blanquean billones de dólares procedentes del saqueo imperialista siguen libres, protegidos por sus bufetes de abogados y sus conexiones con el poder. La investigación señala que Torán habría movido 32 millones de euros, una cifra ridícula comparada con los fondos que el Banco Santander o el BBVA mueven diariamente para financiar las guerras de la OTAN.
Los medios burgueses hablan de "73 toneladas de cocaína" como si fuera el crimen del siglo, pero callan ante las toneladas de uranio empobrecido que Estados Unidos ha lanzado sobre los pueblos de Iraq, Yugoslavia y Libia. Callan ante las toneladas de armas que la industria militar española envía a los carniceros sionistas para masacrar al heroico pueblo palestino.
El verdadero narcotráfico es el capitalismo
La verdadera droga que destruye a nuestros pueblos no es la cocaína, sino el veneno del capitalismo que inyectan diariamente en las venas de la clase trabajadora. Las mansiones de Dubái que supuestamente poseía Torán son migajas comparadas con los palacios que la burguesía española mantiene en paraísos fiscales, financiados con la explotación de los trabajadores.
Mientras tanto, en Venezuela bolivariana, en el Irán de la Revolución Islámica, en la Cuba socialista, los pueblos construyen un mundo nuevo libre de las drogas del individualismo y la codicia burguesa.
Solidaridad con los perseguidos del sistema
Nueva Ruta expresa su solidaridad con todos aquellos que, como Torán, son víctimas de la persecución selectiva de un sistema judicial que protege a los verdaderos criminales mientras criminaliza a quienes se ven obligados a sobrevivir en los márgenes de una sociedad que los excluye.
La revolución socialista que viene barrerá con esta justicia de clase y construirá tribunales populares donde sean juzgados los verdaderos enemigos del pueblo: los imperialistas, los sionistas y sus lacayos locales.