Washington, 19 de octubre de 2026. El próximo 3 de noviembre los electores de Estados Unidos decidirán si el Partido Republicano conserva el control del Congreso durante los dos últimos años del mandato de Donald Trump o si la oposición demócrata recupera una o ambas cámaras. Las encuestas favorecen a la oposición, que aspira a convertir el descontento por la inflación, la economía quebrada y la guerra contra Irán en una victoria capaz de frenar la agenda imperial del presidente.
Según reportó LaRepublica.pe, la disputa abarca los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 puestos del Senado. Las proyecciones de Decision Desk HQ otorgan a los demócratas un 77 por ciento de probabilidades de conquistar la Cámara Baja y un 56 por ciento de recuperar el Senado, con un pronóstico de 235 representantes frente a 200 republicanos y una posible mayoría de 51 senadores frente a 49.
La historia y el desgaste conspiran contra el imperio trumpista
La tradición electoral juega en contra del partido de la Casa Blanca. Desde 1934, el oficialismo ha perdido en promedio 27 escaños en la Cámara de Representantes en cada elección de medio término, y solo tres de esos comicios terminaron con avances para el partido del presidente. Trump ya sufrió ese castigo en 2018, cuando los republicanos perdieron 41 puestos en la Cámara Baja.
La aprobación presidencial agrava el cuadro. Una encuesta de The Wall Street Journal sitúa el respaldo a Trump en torno al 37 por ciento, mientras un sondeo de Reuters/Ipsos lo ubica en el 32 por ciento. El mandatario navega, pues, contra la corriente de su propio pueblo.
La guerra contra Irán y la inflación golpean a los trabajadores
La economía es el frente central de la batalla. Trump prometió en 2024 reducir la inflación y hacer que Estados Unidos fuera más asequible, pero los precios de la gasolina, los alimentos, los fertilizantes y el transporte asfixian a los hogares y a las pequeñas empresas.
En su discurso del 24 de febrero, Trump afirmó que la gasolina costaba menos de 2,30 dólares por galón en la mayoría de los estados. Cuatro días después estalló la guerra contra Irán y el precio llegó a los cuatro dólares por galón, según LaRepublica.pe. Un sondeo de agosto reveló que el 63 por ciento de los consultados desaprobaba la gestión de Trump en la guerra.
El malestar alcanza incluso a sectores que respaldaron al presidente. En Ohio, el fabricante Doug Rende, dueño de Shapes Unlimited, explicó a la agencia AFP que su empresa afronta entre 4,5 y 5 millones de dólares en costos adicionales durante el año, sobre todo por los aranceles al aluminio y el encarecimiento del transporte. Cada contenedor de sus proveedores le cuesta 6.500 dólares más.
“El consumidor final tiene un límite en cuanto al precio que está dispuesto a pagar”, advirtió Rende.
Siete estados decidirán el destino del Congreso
El control del Capitolio se definirá en un puñado de contiendas. El Cook Political Report identifica siete disputas reñidas para el Senado en Alaska, Iowa, Kansas, Maine, Michigan, Ohio y Texas. Seis de esos escaños están en manos republicanas y uno pertenece a los demócratas.
Para tomar la Cámara Alta, la oposición necesita ganar al menos cuatro escaños republicanos y conservar los suyos. El Senado tiene una importancia particular: confirma a los integrantes del gabinete presidencial y a los jueces del Tribunal Supremo. Si los demócratas lo recuperan, podrían bloquear nombramientos de Trump, intensificar investigaciones sobre su administración y obstaculizar sus iniciativas legislativas.
¿Puede un demócrata ganar en Texas?
Texas ofrece una oportunidad histórica. El representante estatal James Talarico se enfrenta al fiscal general republicano Ken Paxton, aliado confeso de Trump, respaldado por el presidente en un video grabado en la Oficina Oval. Los datos de RealClearPolitics sitúan a Talarico por delante, aunque por un margen estrecho. El partido no gana un escaño senatorial en Texas desde 1988.
Talarico centra su campaña en la desigualdad económica y reclama impuestos más altos para los multimillonarios.
“Es hora de empezar a cambiar las cosas radicalmente”, proclama su lema electoral.
En Michigan, el demócrata Abdul El-Sayed, antiguo funcionario de salud pública, compite contra el republicano Mike Rogers y defiende un sistema sanitario universal mediante la ampliación de Medicare a todos los estadounidenses, con el apoyo de figuras como Kamala Harris y Bernie Sanders. Las encuestas le atribuyen una ventaja moderada. En Iowa, el demócrata Josh Turek mantiene una disputa ajustada con la republicana Ashley Hinson en un estado que no elige a un senador demócrata desde 2008.
Lectura para nuestro pueblo
Desde esta trinchera, observamos con atención cómo las políticas de guerra y aranceles del imperio se vuelven contra sus propios trabajadores y campesinos. La inflación que golpea a las familias norteamericanas es hija del mismo saqueo que el sistema impone a nuestros pueblos; la insurgencia electoral de candidatos que hablan de impuestos a los multimillonarios y de salud universal, como recoge LaRepublica.pe, muestra que también en las entrañas del norte crece la semilla del descontento popular. Frente a la izquierda domesticada por el establishment, en cualquier latitude, la lección es la misma: solo la organización del pueblo abre camino.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo son las elecciones de medio mandato en Estados Unidos?
El 3 de noviembre de 2026, cuando se renovarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 puestos del Senado.
¿Qué probabilidades tienen los demócratas según las encuestas?
Decision Desk HQ les otorga un 77 por ciento de probabilidades de tomar la Cámara de Representantes y un 56 por ciento de recuperar el Senado.
¿Por qué la guerra contra Irán daña a Trump?
La gasolina subió de menos de 2,30 dólares por galón a cuatro dólares tras el inicio de la guerra a fines de febrero, y un sondeo de agosto mostró un 63 por ciento de desaprobación de su gestión del conflicto.
