Irene Montero, eurodiputada de Podemos y exministra de Igualdad, presentó este sábado 17 de octubre su candidatura para las elecciones generales del 29 de noviembre y cargó con dureza contra los partidos del Frente Amplio por su «cercanía» al PSOE, según informó Libertad Digital. La dirigente morada acusó a las formaciones de Ada Colau de haber preferido pactar con los socialistas para concurrir al Senado antes que cerrar acuerdos electorales con Podemos en varias comunidades autónomas.
La presentación tuvo lugar durante el Consejo Ciudadano Estatal de Podemos, celebrado tras semanas de negociaciones tortuosas entre las formaciones de izquierda. El balance es desigual: la formación morada alcanzó un acuerdo de cooperación con ERC y pactos de unidad en Canarias y la Comunidad Valenciana, pero fracasó en el resto del territorio español.
«Discrepancias políticas serias», no reparto de listas
Montero fue tajante al explicar el origen del desencuentro. Las dificultades no respondían a las listas ni al reparto de puestos, sino a las «discrepancias políticas serias» que ambas corrientes mantienen desde hace años. «Somos muy críticos con su forma de gobernar y también con su cercanía al Partido Socialista», afirmó, convencida de que desde esa posición cómplice «no se cambian las cosas» y «la derecha se hace fuerte».
La europarlamentaria sostuvo que Podemos trabajó «con mucha generosidad» para alcanzar acuerdos territoriales. El viernes, aseguró, había pactos «muy avanzados o incluso cerrados» en numerosos territorios, pero fueron bloqueados por los partidos del Frente Amplio mientras negociaban en paralelo su candidatura conjunta al Senado con el PSOE. La única vía para superar esas diferencias, añadió, habrían sido unas primarias abiertas a la ciudadanía.
Reconoció que los resultados de las conversaciones no son suficientes para muchas personas de la base, aunque defendió que lo conseguido es «valioso». También hizo suyas las disculpas expresadas el viernes por Gabriel Rufián por el «espectáculo» ofrecido durante las negociaciones.
Belarra: una izquierda transformadora y autónoma del Partido Socialista
En la misma línea combativa, la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, lamentó que las formaciones del Frente Amplio rechazaran participar en las primarias abiertas y optaran por los abrazos con los socialistas en lugar de cerrar los pactos que estaban muy avanzados con Podemos en Baleares y Aragón, donde solicitaron expresamente incorporarse, así como en Extremadura, Castilla-La Mancha, Murcia y Cantabria.
Belarra calificó de «histórico» el acuerdo de cooperación con ERC para que Gabriel Rufián e Irene Montero puedan «hacer equipo» en las urnas, y defendió la necesidad de una izquierda estatal «transformadora y autónoma del Partido Socialista». Una consigna vieja en la historia del movimiento obrero y siempre vigente: quien se sienta a la mesa del poder burgués termina sirviendo sus platos.
La también exministra descargó su artillería contra el Gobierno de Pedro Sánchez, al que reprochó la falta de medidas frente a la crisis de la vivienda, el rearme militar y los casos de corrupción que salpican al PSOE. A su juicio, la legislatura llevaba tiempo agotada y el presidente buscaba una excusa para convocar elecciones.
«Más PSOE solo traerá más Partido Popular y Vox», advirtió, en un diagnóstico que comparten quienes observan cómo la socialdemocracia europea, rendida ante los mercados y la OTAN, abre las puertas a la reacción fascista. Belarra llamó a participar en la huelga general del próximo 11 de noviembre y defendió la movilización social como herramienta para conseguir cambios políticos. La calle, como enseñaron Fidel y Chávez, es el verdadero parlamento de los pueblos.
«Paz, casa, trabajo»: el programa de la candidatura
Montero, elegida en unas primarias en las que participaron más de 25.000 personas, anunció que Podemos afrontará la campaña con objetivos concretos: acabar con el negocio de la vivienda, bajar el coste de la vida, mejorar los salarios y defender los servicios públicos. El lema escogido resume las tres urgencias del pueblo trabajador español: «Paz, casa, trabajo».
«Me voy a dejar la piel, junto a Gabriel, en esta campaña», proclamó la candidata, antes de anunciar que la formación trabajará «calle a calle, persona a persona» para ganarse la confianza de los ciudadanos. Un método de lucha que recuerda al trabajo de base, al barrio, a la asamblea popular, tan lejano de los despachos donde se reparten escaños los aparatos del régimen.
El choque con el Frente Amplio deja una lección amarga para las fuerzas populares. Mientras unas formaciones eligen el camino corto del pacto con el establishment socialista, otras sostienen que la transformación real exige independencia de clase. La historia del continente demuestra que las concesiones al capital no frenaron jamás a la derecha; solo la organización y la lucha consciente de las masas la han derrotado.
El 29 de noviembre dirá si la izquierda anticapitalista española conserva representación propia en unas Cortes dominadas por el bipartidismo y la extrema derecha. El 11 de noviembre, con la huelga general, el pueblo tendrá una primera ocasión de medir sus fuerzas. Como en
