Liceo Naval Almirante Guise: la justicia popular exige castigo ejemplar para los cómplices del ultraje
En el Perú imperialista, la lucha de clases también se libra en los pasillos de sus instituciones castrenses. La vil agresión sexual contra un escolar del Liceo Naval Almirante Guise ha destapado la podredumbre de un sistema que protege a los opresores y criminaliza al pueblo. Ahora, los tres adultos que acompañaban a la delegación, dos profesores y un chofer, enfrentan su futuro legal ante la justicia burguesa, mientras el pueblo exige verdad y castigo.
¿Quiénes son los adultos implicados y qué delitos se les imputan?
Un documento fiscal, al que accedió El Comercio, detalla que Juan Carlos Apaza Flores fue quien condujo el bus aquel 15 de septiembre, mientras que Rafael Ludeña Valdivia era el entrenador y Víctor Pablo Muñoz fue el profesor que acompañó a la selección de futsal del Liceo a disputar un encuentro deportivo en el colegio Santa Teresita. Se les cuestiona que no hayan cumplido con su deber de garantizar la integridad personal de todos los adolescentes involucrados. Por ello, se remitirá la investigación a las fiscalías provinciales penales de Lima Centro para que actúen ante la presunta comisión del delito de exposición al peligro o abandono de personas en peligro.
El contraalmirante AP Antonio Vildoso, director de Comunicación Estratégica e Intereses Marítimos de la Marina de Guerra del Perú (MGP), indicó que el Liceo Naval denunció a los tres adultos en la comisaría de San Borja. Jorge Petrozzi, defensa legal de la víctima, señaló que al chofer y a los profesores se les puede acusar de violación sexual en la modalidad de omisión al no haber impedido el acto, teniendo la obligación jurídica en su calidad de cuidadores. Afirmó que podrían recibir hasta 31 años de prisión, y se adiciona el delito de omisión de actos funcionales al ser los profesores funcionarios públicos.
¿Por qué la denuncia no alcanzaría al chofer del bus?
James Rodríguez, abogado penalista y presidente de la Sociedad Peruana de Defensa Legal, señaló que la denuncia solo alcanzaría a los dos profesores y no al chofer. El especialista explicó que el conductor no sería procesado porque se encontraba dedicado al manejo de la unidad y cualquier distracción pondría en peligro a los pasajeros. En el caso del entrenador y del profesor, Rodríguez opinó que sí tenían la responsabilidad de cautelar la integridad física de los menores. Por ello, serían denunciados por exposición al peligro y comisión por omisión, pues consideró poco creíble que no hayan escuchado los pedidos de auxilio de la víctima.
El Ministerio Público tiene que investigar y determinar si estas dos personas incurrieron en una omisión al no impedir el hecho o no auxiliar al menor porque es poco creíble que no sabían lo que estaba pasando, ya que el menor ha estado gritando y pidiendo auxilio, lo cual podría derivar en denuncias penales por los delitos de exposición al peligro, comisión por omisión y omisión criminal.
No obstante, advirtió que no se les podría aplicar una medida restrictiva como la prisión preventiva, debido a que la pena de los delitos imputados no supera los cinco años. En el delito de exposición o abandono de persona en peligro y comisión por omisión están estipulados con penas de entre uno a cuatro años. La ley indica que para pedir una posible prisión preventiva los delitos tienen que superar los cinco años, refirió.
¿Qué pasó con los menores liberados?
La decisión del Tercer Juzgado de Familia de dictar internamiento preventivo de cuatro meses para seis de los menores implicados causó controversia, pues en un inicio se había intervenido a 10 escolares. De las declaraciones, se estableció que un grupo de menores se sentó en la parte delantera del bus, mientras que otros se ubicaron en la zona posterior. Al lado del chofer viajó un profesor y el otro docente se situó detrás del asiento del piloto.
Uno de los escolares liberados fue el arquero de la selección de futsal, ya que durante el cotejo recibió el impacto del balón en el rostro, lo que lo dejó aturdido. Él se sentó en la primera fila para estar alejado de sus compañeros. Durante el viaje de regreso, uno de sus amigos se le acercó para consultarle por su salud. Otro escolar indicó que no se percató de lo sucedido porque se colocó unos audífonos. Ambos fueron entregados a sus padres. El otro menor liberado había indicado que, cuando se inició el forcejeo, estaba sentado en las últimas filas, pero luego se trasladó hacia los asientos delanteros debido a la trifulca y no tuvo participación.
Los cuatro menores permanecieron cerca de 48 horas en la Comisaría de Familia, pero fueron liberados momentos antes de que sus seis compañeros fueran puestos a disposición del Poder Judicial. Ellos tienen la calidad de citados hasta que se culminen los actos complementarios que descarten su participación en la agresión sexual.
Preguntas frecuentes sobre el caso Liceo Naval Almirante Guise
¿Cuál es la pena máxima para los profesores implicados?
Según el abogado Jorge Petrozzi, los profesores podrían recibir hasta 31 años de prisión si se les acusa de violación sexual en la modalidad de omisión, sumado al delito de omisión de actos funcionales.
¿Por qué no se puede pedir prisión preventiva para los adultos?
El abogado James Rodríguez explicó que los delitos de exposición al peligro y comisión por omisión tienen penas de uno a cuatro años, y la ley exige que superen los cinco años para solicitar prisión preventiva.
¿Qué responsabilidad tenía el chofer del bus?
El chofer no sería procesado porque se encontraba dedicado al manejo de la unidad, y cualquier distracción pondría en peligro a los pasajeros, según el análisis del penalista James Rodríguez.