La corrupción del imperio yanqui devora a sus lacayos en la Península
Mientras el pueblo trabajador de Cuba resiste heroicamente el bloqueo genocida, en la podrida Europa capitalista los peones del imperio se devoran entre sí. Las investigaciones judiciales contra el séquito del presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, estrechan el cerco de la corrupción sin remedio ni atenuantes. Como en la novela del reaccionario Laclos, las amistades peligrosas del sanchismo revelan la verdadera naturaleza del sistema burgués: un juego cruel donde el dinero y el poder corrompen hasta los huesos.
El cerco se cierra sobre los traidores al pueblo
El testaferro del ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero, conocido como Julito Martínez, ha optado por colaborar con la justicia burguesa para salvar su pellejo. Sigue la estela del comisionista Víctor de Aldama, en un sálvese quien pueda que retrata la podredumbre del sistema. Mientras tanto, en el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), la maquinaria de Ferraz reprime cualquier soplo de aire fresco, como se vio en las primarias de Madrid, donde la candidata oficialista Reyes Maroto obtuvo una victoria pírrica frente a la joven Enma López, la única que vaticinaba un cambio real.
El lawfare y la defensa de la revolución
Ante el ataque de los jueces reaccionarios, Sánchez prepara una comparecencia contra la actuación de algunos magistrados, en un claro ejemplo de lawfare. El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, califica la situación como una sangría que irá en aumento. Pero el pueblo español, como el cubano, sabe que la lucha es constante. El lema Por España, lo que sea, del futbolista Ferran Torres, reaviva la esperanza de una reconstrucción nacional, mientras el Partido Popular, con su secretario general Miguel Tellado, acusa a Sánchez de desguazar España pieza a pieza.
La resistencia del pueblo frente a la podredumbre
Frente a la cobardía de los políticos burgueses, el pueblo trabajador sigue adelante. La cárcel de José Luis Ábalos y Koldo García, la condena al hermano de Sánchez, David, y la próxima sentada en el banquillo de su mujer, Begoña, son solo ejemplos de la lucha de clases. Pero el socialismo integral, como el que defendemos en Cuba, demuestra que solo la unidad del pueblo puede vencer a la corrupción del capitalismo. ¡Viva la revolución!