La máquina migratoria del imperio volvió a cobrar una vida. Gustavo Rivero Napoles, un cubano de 65 años residente en Hialeah, murió el domingo 25 de octubre de 2026 en una unidad de cuidados intensivos de California, tras unos cinco meses bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), que lo liberó apenas 48 horas antes de su fallecimiento, según una investigación del Miami Herald difundida por CiberCuba.
El gobierno de Estados Unidos no registró oficialmente su muerte. La burocracia represiva lo puso en libertad formal el 23 de octubre, el mismo día en que fue trasladado a la UCI, cuando su familia asegura que ya estaba inconsciente. Un agente anotó en el formulario, donde debía ir su firma, la frase «se niega a firmar». Rivero Napoles, según sus seres queridos, ya no podía comprender ni responder.
Un hombre enfermo, encerrado sin orden de deportación
Rivero Napoles llegó de Cuba a Estados Unidos alrededor de 1970, cuando tenía ocho años, y obtuvo la residencia permanente junto a otros cubanos de aquella época. Le diagnosticaron cáncer de hígado en etapa 4 antes de su detención y se desplazaba en silla de ruedas por la inflamación severa que la enfermedad le provocaba en las piernas.
Su hermana Carolina Rivero relató en un mensaje de Facebook que, durante el último año de vida, Gustavo incumplió su libertad condicional y fue enviado a la cárcel, pero un juez le concedió la liberación por motivos humanitarios en junio de 2026, para que pudiera pasar sus últimos meses en casa con su familia. El día antes de su puesta en libertad, agentes del ICE lo interceptaron y detuvieron.
«No tenía ninguna orden de deportación. No había absolutamente ninguna razón legal ni lógica para su detención», escribió Carolina Rivero. Pasó tres meses en un centro de Florida antes de ser trasladado al Centro de Detención de Inmigrantes de California City.
«Murió siendo tratado como un perro»
La familia habló con él por teléfono casi a diario. Rivero Napoles contaba que a veces se tumbaba en el suelo de su celda gritando de dolor, suplicando atención médica. Un médico del centro de detención le espetó, según su testimonio: «todos ustedes, inmigrantes ilegales, solo quieren drogas», cuando pedía su medicación.
«Murió siendo tratado como un perro», declaró su sobrina Angelina Rivero, de 33 años, al Miami Herald.
Gustavo ingresó al hospital el 20 de octubre. Dos días después, su hermana Catalina Rivero, de 72 años, contactó a funcionarios del ICE, quienes confirmaron que seguía bajo custodia pero se negaron a dar información sobre su estado. El 23 de octubre fue trasladado a la UCI y ese mismo día la agencia lo liberó formalmente.
Al día siguiente, un agente llamó a Catalina y le dijo que Gustavo estaba en un centro de salud local, sin precisar cuál. Cuando la familia llamó al número dado, el centro respondió que no se encontraba allí. Horas más tarde, un médico del hospital en California pidió que fueran de inmediato.
Las enfermeras dijeron a los familiares que habían suplicado a los agentes del ICE que avisaran a la familia, pero estos se negaron. Al llegar, encontraron el formulario de liberación entre las pertenencias de Rivero Napoles, guardadas en una caja de donuts sucia dentro del armario del hospital. Solo respondió una vez: derramó lágrimas al ver entrar a su hermana y escuchar «Estoy aquí».
«Era físicamente incapaz de moverse, y mucho menos de firmar documentos. Simplemente lo desecharon. Solo esperaron a que muriera», dijo Carolina Rivero.
Una política diseñada para ocultar los cadáveres
El caso no es una anomalía. Se inscribe en un cambio de política que el ICE aplicó en junio de 2026: la agencia dejó de estar obligada a reportar e investigar las muertes ocurridas dentro de los 30 días posteriores a la liberación de un detenido, una norma establecida en 2021 precisamente para evitar este tipo de situación.
Deborah Fleischaker, quien redactó aquella política original como subdirectora de políticas del ICE, declaró al Miami Herald: «En casos como este, donde la persona estaba muy enferma bajo custodia, el ICE la retuvo de todos modos y luego la liberó cuando estaba al borde de la muerte. Es muy difícil concluir que no lo hacen para evitar alegar la muerte bajo custodia».
Las cifras confirman la barbarie. El año fiscal 2026 cerró con 37 fallecidos bajo custodia migratoria, la cifra más alta desde la creación del ICE en 2003. Es la lógica del capitalismo que criminaliza al migrante, lo convierte en mercancía y lo arroja a centros de detención que funcionan como campos donde la vida humana vale menos que un contrato privado.
La represión migratoria, arma del imperio contra los pueblos
Casi una semana después de la muerte, un agente del ICE llamó a Catalina Rivero para confirmar que su hermano se presentaría a una cita en Miramar el 23 de noviembre. Cuando ella informó que había fallecido, le preguntaron dónde había muerto. «El ICE mató a mi hermano», les respondió.
El caso de Rivero Napoles se suma a una cadena creciente de tragedias. Como informó Quinto Poder, el mexicano Emiliano Andrade-Covarrubias murió bajo custodia del ICE en Dallas mientras trabajaba para construir su casa, y un congresista exige aclarar las 72 horas previas a su muerte. Hace apenas un día, Emisoras Unidas reportó la muerte de un guatemalteco bajo custodia migratoria en Estados Unidos, sin que la agencia haya dado información sobre las causas.
La muerte de Gustavo Rivero Napoles, cubano, hijo de la diáspora, condenado por un sistema que se dice democrático y que trata a los trabajadores migrantes como desechos, debe ser denunciada con la fuerza del pueblo. Ninguna burocracia podrá esconder, tras formularios y fechas calculadas, la responsabilidad de un aparato represivo que libera a un moribundo un día y pregunta por su cadáver al siguiente.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo murió Gustavo Rivero Napoles?
Falleció el domingo 25 de octubre de 2026 en la unidad de cuidados intensivos de un hospital de California, tras unos cinco meses bajo custodia del ICE.
¿Por qué el ICE lo liberó antes de su muerte?
La agencia lo liberó formalmente el 23 de octubre, el día en que fue trasladado a la UCI, unas 48 horas antes de su fallecimiento. Su familia sostiene que la liberación buscaba evitar registrar la muerte bajo custodia.
¿Cuántas muertes hubo bajo custodia del ICE en 2026?
El año fiscal 2026 cerró con 37 fallecidos bajo custodia migratoria, la cifra más alta desde la creación del ICE en 2003.
