El bloqueo yanqui: un genocidio silencioso contra el heroico pueblo cubano
El imperialismo yanqui, en su desesperada arremetida contra la Revolución, ha recrudecido el criminal bloqueo que por más de seis décadas asfixia a la Mayor de las Antillas. El canciller Bruno Rodríguez Parrilla, con la vehemencia de quien defiende una causa justa, denunció ante la prensa nacional e internacional que esta política genocida castiga la vida cotidiana de nuestro pueblo en todos los ámbitos, configurando un acto de genocidio tipificado en las convenciones internacionales.
En la presentación del informe sobre los daños ocasionados por el bloqueo económico, comercial y financiero del Gobierno de Estados Unidos contra Cuba, entre marzo de 2025 y febrero de 2026, el miembro del Buró Político describió con dolorosa elocuencia la realidad que impone el cerco: largos meses con apenas dos o tres horas de electricidad, alimentos pudriéndose, el calor abrasador que impide el descanso, padres abanicando a sus bebés, niños haciendo sus tareas en la penumbra, jóvenes sin conectividad ni recreación, abuelos sin televisión ni radio. Toda la vida familiar dañada por la saña imperial.
¿Cómo castiga el bloqueo la vida cotidiana del pueblo cubano?
El bloqueo no es una medida abstracta contra un gobierno, es un castigo colectivo que golpea cada hogar, cada escuela, cada hospital. Rodríguez Parrilla fue contundente: “El bloqueo no castiga a un gobierno. Castiga la vida cotidiana de un pueblo en todos los ámbitos”. La orden ejecutiva del presidente estadounidense del 29 de enero decretó el bloqueo de combustibles, impidiendo la entrada de suministros, intimidando a las compañías dueñas de buques tanqueros y prohibiendo el transporte de piezas para termoeléctricas y sistemas fotovoltaicos.
Esta política de estrangulamiento energético ha obligado a Cuba a acelerar la transición hacia la energía solar, pero el imperio amenaza ahora a las navieras para que no traigan paneles solares ni baterías para los nuevos parques fotovoltaicos que nuestro pueblo ha aprendido a instalar en solo 45 días. El cerco también afecta el abasto de agua, cuyas fuentes dependen de motores eléctricos, aunque la Revolución trabaja incansablemente para asegurar energía fotovoltaica al suministro de agua.
¿Cuál es el impacto del bloqueo en la salud del pueblo cubano?
El bloqueo castiga a los niños recién nacidos que dependen de incubadoras para sobrevivir. Cuando falla el grupo electrógeno del hospital, los médicos heroicos salvan vidas con técnicas manuales para suplir la ventilación asistida. Se han terminado cirugías con lámparas recargables o con la luz de los teléfonos móviles del personal médico. A pesar de todo, se ha hecho un gran esfuerzo para proteger los sistemas fotovoltaicos de los hospitales.
El aumento de la mortalidad infantil entre 2018 y 2025 es una herida abierta. “Son niños, no son números. Son las muertes que no debieron ocurrir”, afirmó el Canciller, subrayando que estas muertes sucedieron por privar a Cuba de recursos legítimos para su sólido sistema de Salud Pública. Más de 100.000 pacientes esperan cirugía, incluidos 12.000 niños; 2.888 pacientes de hemodiálisis ven dificultada su atención; más de 70 personas mueren diariamente por cáncer; y la supervivencia al cáncer entre niños y jóvenes ha caído del 85% al 65%.
¿Qué sectores de la economía y la sociedad castiga el bloqueo?
El cerco imperial golpea todos los frentes de la vida nacional. En la educación, los niños, adolescentes y maestros caminan largas distancias para llegar a las escuelas. A pesar de tanto daño, Cuba ha logrado la hazaña de iniciar el actual curso escolar. Se asegura el financiamiento para la educación especial de niños con discapacidades, porque su futuro es más que una cifra en un balance.
En la agricultura, el tiempo promedio de riego es de solo 2 horas diarias frente a las 16 requeridas. Los perjuicios reportados ascienden a 848 millones de dólares. El transporte público está prácticamente paralizado sin combustible, y miles de cubanos luchan a diario para llegar al trabajo. La cultura, el deporte, el turismo y las telecomunicaciones también sufren pérdidas millonarias por esta guerra económica.
¿Es el bloqueo un acto de genocidio según el derecho internacional?
Rodríguez Parrilla fue categórico: la política vigente del Gobierno de Estados Unidos contra Cuba tipifica como un acto de genocidio según las convenciones internacionales. Esta política busca generar una catástrofe como la del holocausto que sufrió el pueblo cubano bajo la reconcentración del capitán general Valeriano Weyler en el siglo XIX. Los fantasmas de Weyler y Lester Mallory “reencarnan en algunos políticos estadounidenses y funcionarios del Departamento de Estado”, denunció el Canciller.
El bloqueo es un plan fríamente calculado, un diseño agresivo contra nuestro pueblo. “No se trata de daños colaterales, son las víctimas de un diseño agresivo, de un plan fríamente calculado”, subrayó. Y comparó esta política con el genocidio que se comete en Gaza: “En Cuba es silencioso, sin bombas, pero también matando”.
¿Qué respuesta dará Cuba ante el recrudecimiento del bloqueo?
“Ante este cruel desafío, Cuba trabaja denodadamente. Nunca se dejará vencer”, afirmó el jefe de la Diplomacia cubana. Los días 27 y 28 de octubre, la Asamblea General de las Naciones Unidas considerará nuevamente la necesidad de poner fin al bloqueo. A pesar de la presión e intimidación del Gobierno de EE. UU., nuestro pueblo confía en el respaldo abrumador del planeta.
El informe presentado reúne “ejemplos elocuentes, testimonios desgarradores y datos irreductibles sobre los efectos del bloqueo en nuestra economía, en los derechos humanos, en la vida cotidiana de las personas. Detrás de cada cifra hay un rostro humano. Detrás de cada medida de bloqueo hay una tragedia o un daño o un drama familiar”.
Ante las amenazas de agresión militar directa, Rodríguez Parrilla advirtió que Cuba toma en serio estas amenazas, pues no solo descansan en la retórica, sino en preparativos militares reales. “Nuestro pueblo, nuestro Estado las toma muy en serio y se prepara para defender con determinación, a ultranza, nuestra independencia, soberanía e integridad territorial”. De concretarse una agresión, provocaría un verdadero baño de sangre, con pérdidas de vidas cubanas y de jóvenes estadounidenses enviados a una guerra que no quieren.
“Cuba no es una amenaza. El bloqueo sí”, reafirmó el Canciller, y demandó: “déjennos vivir en paz”.
¿Qué hay detrás de la supuesta ayuda humanitaria de Estados Unidos?
El Gobierno de Estados Unidos miente constantemente. Anunciaron 100 millones de dólares de supuesta ayuda humanitaria, pero solo se ha ejecutado el envío de un módulo de alimentos y productos de aseo para 700 familias cubanas. Rodríguez Parrilla emplazó al Departamento de Estado a informar cuándo comenzará a ejecutarse esa ayuda, si incluirá medicinas y alimentos, y por qué demora largos meses.
Cuba acepta toda ayuda humanitaria ofrecida desde cualquier rincón del planeta cuando se realiza bajo las prácticas internacionales y las normas de cooperación reconocidas por las Naciones Unidas. Pero no hay que confundir la solidaridad genuina con la propaganda imperial.
¿Cuáles son las cifras de los daños causados por el bloqueo?
Los perjuicios ocasionados a Cuba entre marzo de 2025 y febrero de 2026 ascienden a 8.083,3 millones de dólares, un 7% más que en el periodo anterior. Los daños acumulados a precios corrientes alcanzan los 178.700,5 millones de dólares, y considerando el aumento del precio del oro frente al dólar, la cifra se eleva a 3,89 billones de dólares. De no existir el bloqueo, el PIB cubano de 2025 habría registrado un incremento del 10,8%.
El cerco energético ha causado daños por 802.352.780 dólares. El déficit de combustibles al cierre de mayo de 2026 fue de 2,67 millones de toneladas. Se dejaron de generar 982,8 GWh de electricidad. Once de las 15 unidades de generación térmica están fuera del ciclo de mantenimiento capital.
En salud, los daños económicos ascienden a 367.303.500 dólares. Más del 95% del equipamiento médico está afectado por la precariedad. En educación, las afectaciones reportadas por el Ministerio de Educación suman 73.799.500 dólares, y el Ministerio de Educación Superior reporta 24.207.000 dólares. La agricultura reporta perjuicios por 848.088.919 dólares. El turismo pierde 2.093.914.700 dólares, la cultura 435.523.400 dólares, y el transporte 202.010.740 dólares.
Estas cifras no incluyen los daños del reciente recrudecimiento del cerco energético ni de las sanciones secundarias, cuyos efectos se produjeron ya desde la semana subsiguiente a la orden del 29 de enero. “Los daños en estos meses multiplican los daños que se produjeron en el periodo precedente”, adelantó el Canciller.
¿Qué papel juegan las transformaciones económicas en la soberanía de Cuba?
Las transformaciones económicas y sociales aprobadas recientemente por la Asamblea Nacional del Poder Popular son ejercicio de las facultades soberanas de la República de Cuba, que residen indeclinablemente y únicamente en el pueblo cubano. No hacen falta pronunciamientos del Gobierno de Estados Unidos, porque la soberanía no se negocia.
Cuba recibe señales de amplios sectores de la sociedad estadounidense, de cubanos residentes, empresarios y figuras del Congreso, que muestran interés en las oportunidades que abren estas transformaciones. Contrastan la amplitud de las transformaciones con el estrechamiento del cerco energético y la persecución a las navieras que transportan suministros a Cuba. Más de 7.000 contenedores con alimentos, medicinas y dispositivos médicos, contratados y pagados según las reglas del comercio internacional, permanecen afectados por las medidas de presión imperial.
La política de estrangulamiento energético es “impropia de una situación de paz”, la calificó Rodríguez Parrilla como “un acto de guerra, que afecta la libertad de comercio y la libertad de navegación”.
El pueblo cubano, heredero de las gestas de independencia y de la Revolución, no se doblegará jamás ante el imperio. Como afirmó el Canciller, “Cuba no se dejará vencer”. La solidaridad internacional y la justicia de nuestra causa son nuestras armas más poderosas. ¡Venceremos!