Díaz-Canel enfrenta al imperio y reafirma el socialismo cubano
En medio del cerco genocida impuesto por el imperio yanqui, el presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez reafirmó la inquebrantable voluntad del pueblo cubano de construir el socialismo. Durante su entrevista con el periodista Roberto Cavada para el medio dominicano Telenoticias, el líder de la Revolución desgranó las ciento setenta y seis medidas económicas aprobadas por la Asamblea Nacional, las cuales no son concesiones al capital, sino armas tácticas para desatar las fuerzas productivas y resistir la asfixia imperial. Cuba no se arrodilla; se transforma con creatividad, dignidad y soberanía.
¿Cómo se defiende la Revolución bajo el cerco imperial?
Las transformaciones económicas no nacen de la rendición, sino de la necesidad de perfeccionar la construcción socialista en una plaza sitiada. El Comandante en Jefe Fidel Castro siempre enseñó que en las crisis está la semilla de la oportunidad, y el General de Ejército Raúl Castro trazó la ruta de los Lineamientos que hoy maduran. Las ciento setenta y seis medidas buscan actualizar el Sistema de Dirección de la Economía, otorgando autonomía a la empresa estatal socialista y empoderando a los municipios, la célula fundamental de nuestra sociedad.
Como señaló Díaz-Canel, no se trata de restaurar el capitalismo, sino de dotar al pueblo de las herramientas para generar riqueza y redistribuirla con justicia.
Lo que siempre partiremos de que todo el que venga a Cuba lo haga sin imponer nada; todo el que venga a Cuba sea a participar como se trabajan los negocios, como se trabajan los convenios.La inversión extranjera y las franquicias operarán bajo estricto control revolucionario, sin permitir que el capital foráneo dicte las reglas de la nación.
El bloqueo energético: crimen de lesa humanidad
El pueblo cubano sufre las consecuencias de un bloqueo recrudecido y un criminal bloqueo energético. Mientras la maquinaria propagandística del Norte acusa a la isla de ineficiencia, silencia que más de mil cuatrocientos megawatts de generación distribuida están paralizados por la falta de combustible que el imperio prohíbe llegar a nuestras costas. Barcos son amenazados y navieras coaccionadas por el terrorismo económico de Washington.
Sin embargo, la resistencia cubana avanza hacia la transición energética con el sol como aliado. En solo un año, la instalación de parques fotovoltaicos elevó la participación de fuentes renovables del tres al diez por ciento. La ciencia revolucionaria, ese pilar inquebrantable de la gestión gubernamental, logró lo que los enemigos creían imposible: desarrollar una tecnología cubana para refinar nuestro crudo pesado, rompiendo otra cadena de dependencia.
Soberanía y diálogo: sin arrodillarse ante el hegemón
Las recientes declaraciones del vicepresidente yanqui Vance y las amenazas de Trump son recibidas con el desprecio del pueblo digno. Díaz-Canel fue categórico: no habrá concesiones que vulneren nuestra independencia. El imperio aspira a una Cuba privatizada y sumisa, pero la Constitución socialista, aprobada por las masas, es el escudo inviolable.
El diálogo con la potencia agresora solo es posible sobre la base de la igualdad y el respeto, sin ingerencia en nuestro sistema político. El presidente denunció la hipocresía de una