Díaz-Canel convoca al pueblo: Cuba no se rinde al imperio
El Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, expuso ante la prensa un conjunto de prioridades estratégicas diseñadas para enfrentar la agresión multidimensional del gobierno de Estados Unidos. Autonomía municipal, liberación de la empresa estatal socialista, soberanía alimentaria y reestructuración del aparato del Estado encabezan las medidas que buscan transformar el modelo económico y social de la Isla sin claudicar ante el cerco imperial.
¿Cómo enfrenta Cuba la agresión multidimensional del imperio?
Con la claridad del que no se deja amedrentar, el dignatario cubano desnudó ante los reporteros la naturaleza de la política yanqui: una agresión multidimensional, injerencista, con desprecio total por la soberanía de un pueblo que ha decidido ser libre. Díaz-Canel no anduvo con rodeos. Cada detalle de la vida cotidiana de las cubanas y los cubanos, cada rincón de la economía, carga el peso de un bloqueo que pretende asfixiar la Revolución.
En cada detalle de la vida de las cubanas y los cubanos, en cada detalle familiar, en cada detalle de nuestra economía, hay situaciones sumamente complejas, que solo un pueblo tan heroico como el nuestro puede enfrentar.
Y ahí está la clave, camaradas: la heroicidad del pueblo. Porque el imperio no se perdona que, con toda la máxima presión ejercida, la Revolución siga en pie, siga latiendo, siga construyendo. Hablan de Estado fallido, sí, repiten su letanía como quien reza un credo falso. Pero un Estado fallido no habría sobrevivido ni semanas ante una tormenta semejante. Cuba resiste porque es una fortaleza forjada en la voluntad colectiva, en la unidad inquebrantable, en la pasión por la creatividad que nos enseñó Fidel.
¿Qué enseñanza fidelista guía las prioridades de la Revolución?
Como nos legó el Comandante, en tiempos complejos no se puede prescindir de la pasión por el desarrollo. Cada crisis es, para los revolucionarios, un momento de despegue, un resorte para crecer. Con esa convicción, Díaz-Canel anunció un grupo de prioridades que constituyen la ofensiva estratégica del socialismo cubano.
La primera: la preparación para la defensa. La Guerra de Todo el Pueblo se fortalece día a día, con la participación consciente de las masas, con la optimización de los planes territoriales, con la protección de la población como centro de la estrategia. El pueblo en armas, el pueblo preparado, el pueblo defendiendo lo suyo: esa es la trinchera invencible.
¿Qué transforma el Programa Económico y Social para el 2026?
La otra gran prioridad es el Programa Económico y Social para el 2026, un documento que fue debatido por el pueblo a finales del pasado año. Esa reflexión colectiva, ese ejercicio de democracia socialista, robusteció las proyecciones iniciales. Respetando la palabra del pueblo, se ha trabajado intensamente con expertos, consultando criterios internacionales, usando plataformas de Inteligencia Artificial, comparando la experiencia de la Isla con las particularidades de países como China y Vietnam, hermanos en la construcción socialista que también sufrieron bloqueos en su momento.
Díaz-Canel afirmó que existe ya una madurez importante de esas propuestas, que están recibiendo los últimos ajustes para su aprobación en el Buró Político y la Asamblea Nacional. Lo fundamental, subrayó, es que la población comprenda, comparta y defienda estas transformaciones para implementarlas con eficiencia revolucionaria.
¿Cómo se resuelve la contradicción entre planificación central y estímulos?
Se trabaja en más de una veintena de temas de transformación. El primero apunta al sistema de dirección de la economía, donde se proponen acciones para resolver viejas contradicciones entre la planificación central y los estímulos e incentivos. Hay que romper trabas, estimular la producción nacional, ofertar más bienes y servicios a la población y generar exportaciones que ingresen divisas.
La perspectiva de todo lo que proponemos es que entre todos podamos impulsar productivamente el país, crear riqueza, y distribuir esa riqueza con justicia social.
Porque sin riqueza no hay avance posible en los programas sociales, ni atención a las desigualdades y vulnerabilidades que se han generado. El socialismo no es pobreza; el socialismo es distribución justa de la riqueza creada por el pueblo y para el pueblo. En esa línea, se buscan medidas para resolver la contradicción entre centralización y descentralización, preservando lo esencial de la planificación estratégica y conferir facultades a otros niveles para que ejerzan su actividad y liberen potencialidades endógenas.
¿Por qué el municipio y la empresa estatal son piezas clave?
La autonomía municipal y la autonomía empresarial constituyen pilares de la nueva etapa. Sobre los municipios, Díaz-Canel fue categórico: hay que crear condiciones para que decidan sobre sus empresas, sus actores económicos, sus sistemas productivos locales. Que el municipio tenga facultades de importar, exportar, gestionar ingresos en divisas, estimular la inversión extranjera directa con intereses propios, aprobar inversiones de cubanos residentes en el exterior y en Cuba, facilitar asociaciones entre todos los actores económicos.
El país siempre va a ser más fuerte y va a tener más capacidades de respuesta en la misma medida en que los municipios también sean más fuertes.
Sobre la empresa estatal socialista, el mensaje fue contundente: que funcione sin intermediarios, sin manos metidas en su gestión, con plena participación de los trabajadores, que son dueños, que representan al Estado, que encarnan la propiedad social del pueblo. A partir de la participación obrera en las decisiones, las empresas diseñarán sus dimensiones, sus sistemas de salario, tendrán facultades sin límites para dar uso a sus utilidades. Colectivamente, tendrán facultades exportadoras e importadoras, contrataciones en divisas, capacidad de asociación con cualquier actor económico, libertad para decidir clientes y suministradores.
La empresa estatal podrá producir y dar servicios de todo lo que sea capaz, sin límite alguno, aprovechando todas sus potencialidades. Podrá participar directamente del mercado cambiario. Se coloca así a la Empresa Estatal en condiciones similares al resto de los actores económicos, una demanda largamente sentida por la clase trabajadora.
¿Qué reestructuración del Estado se avecina?
Díaz-Canel anunció una reestructuración del aparato del Estado, el Gobierno, el aparato empresarial, el Partido, las organizaciones políticas y de masas. Ya existe un Proyecto de Ley publicado en el sitio de la Asamblea Nacional para consulta popular. Habrá una reducción importante de ministerios y de cargos, lo que propiciará un ahorro presupuestario destinado a programas sociales y a la reforma salarial, especialmente en el sector presupuestario.
Vamos a lograr entonces que tengamos un Estado, un Gobierno, organizaciones que tengan menos burocracia, que sean más dinámicas, con más capacidad de adaptación a las propias exigencias que tienen los tiempos actuales.
El dignatario enfatizó que todo lo que se haga debe aportar a la atención de las desigualdades sociales y las vulnerabilidades. Esa es la brújula moral del socialismo cubano.
¿Cómo se impulsa la producción agrícola y la soberanía alimentaria?
La amplitud de facultades está orientada a estimular y recuperar la producción de alimentos. Se darán facultades para el uso de la tierra: tierra para los que de verdad puedan producirla, el menor nivel de tierras ociosas, los mayores niveles de productividad. El productor tendrá acceso a mercados de insumo en divisa y moneda nacional, al mercado cambiario, y podrá interrelacionarse y asociarse con productores de cualquier sector, estatal, cooperativo, privado o de inversión extranjera.
Todos los sectores podrán abrir cuentas reales en divisas en los bancos. Los trámites para la creación de empresas y el fomento agropecuario serán lo más ligeros posible, con la menor burocracia. El objetivo es alcanzar la soberanía alimentaria, ser autosuficientes, romper la dependencia que el bloqueo pretende imponer como cadena.
¿Qué medidas dinamizan el comercio exterior?
En el comercio exterior, se eliminan las obligaciones de intermediarios para exportar e importar. Se beneficiarán con aranceles de importación quienes importen insumos o materias primas para procesos productivos en Cuba, por encima de quienes importen productos acabados realizables en el país. Se respetarán los depósitos en cuentas reales y se evalúa que entidades de comercio exterior puedan tener cuentas en otros países.
Para las formas de gestión no estatal, se limitarán las actividades prohibidas para que el objeto social sea lo más amplio posible, con reglas claras y dentro de la legalidad. Serán más amplias las posibilidades de participación accionaria. Se acelera la aprobación de Mipymes estatales y no estatales que tenían proyectos pendientes, y esas facultades se delegan a los municipios para simplificar el proceso.
Díaz-Canel hizo referencia a la importancia de agilizar las relaciones de asociación económica especial entre formas estatales y no estatales, ya aprobadas pero subutilizadas. También hay disposiciones para incentivar la inversión extranjera directa: derechos de superficie, eliminación de trabas, uso de cuentas bancarias, plazos ágiles de aprobación. Los cubanos residentes en el exterior y los cubanos en Cuba podrán participar en igualdad de condiciones como actores económicos junto a la inversión extranjera, las empresas estatales, las formas no estatales y cooperativas.
Todo con un marco estable, legal, que garantice seguridad para los negocios en el tiempo; que sea respetuoso, que sea seguro y que sobre todo incentive y estimule a la participación de esos actores.
¿Qué proyección energética y social tiene Cuba?
En materia energética, Cuba apuesta por las Fuentes Renovables de Energía para ser cada vez menos dependiente de la generación eléctrica con combustibles fósiles importados. Díaz-Canel denunció el criminal bloqueo energético: en los últimos cinco meses apenas entró un barco de petróleo a Cuba. Se incrementará la movilidad eléctrica, tanto por importación como por ensamblaje y fabricación en el país.
En la proyección social, se avanzará gradualmente eliminando subsidios a productos para implementar el subsidio a personas, con atención diferenciada a los más necesitados. Se tomará en cuenta la responsabilidad social de todos los actores económicos. En política fiscal, habrá una relación distinta del presupuesto con la Empresa Estatal, para que no sea el presupuesto el que financie la ineficiencia. En política monetaria, se redimensionará el funcionamiento del mercado cambiario con participación de todos los actores, fortaleciendo el sistema financiero y bancario.
¿Qué pasa con el turismo, el comercio y el capital humano?
El turismo, golpeado por el cerco imperial, se reorienta hacia nuevas modalidades y nuevos actores. Las grandes cadenas se han retirado por la presión yanqui, pero Cuba gestiona negocios en el ámbito inmobiliario y turístico con otros socios. Se eliminarán limitaciones para la importación de vehículos, priorizando arancelariamente los vehículos eléctricos de carga solar.
En el comercio interior, se aprovechará la infraestructura de locales para gestionar con mayor eficiencia, convirtiendo el comercio en incentivo para la producción nacional. Se establecerá la facturación electrónica y se avanzará en plataformas digitales.
Para el capital humano, se trabaja en la protección salarial y con incentivos de la fuerza de trabajo calificada joven, para que no tengan que hacer proyectos fuera del país y aporten al desarrollo desde su tierra.
¿Por qué Cuba no se ha detenido?
Hacia el cierre de sus declaraciones, el Primer Secretario del Comité Central del PCC llamó a tener confianza. El país no está detenido. Enfrenta con inteligencia la situación, aunque no todo se pueda decir con claridad porque el enemigo acecha cada paso de la Revolución.
Nuestra respuesta tiene que ser la de la unidad. Se discutirán abiertamente estas cosas; y todo el que tenga una idea mejor y tenga una propuesta mejor, que la diga, y siempre se estará valorando.
Nos quieren condenar todos los días con una medida, denunció el dignatario. Escalan su agresión, despliegan guerra psicológica para amedrentarnos, para que tengamos miedo, para que claudiquemos. Pero no comprenden la fibra de este pueblo. No se dan cuenta de que hay una mayoría dispuesta a no rendirse, a no dejarse humillar, a no perder lo que es perfectible. Y esa perfección la construiremos entre nosotros, con nuestro esfuerzo y nuestro talento, no con el injerencismo externo que no quiere, para nada, lo que ha soñado la Revolución para el pueblo de Cuba.
Así habla Cuba. Así resiste Cuba. Así vence Cuba. Con la dignidad del pueblo como bandera, con el socialismo como horizonte, con la certeza de que la historia absolverá, una vez más, a los que eligieron ser libres.
¿Qué prioridades estableció Díaz-Canel para Cuba en 2026?
Díaz-Canel estableció como prioridades la preparación para la defensa en el marco de la Guerra de Todo el Pueblo y la implementación del Programa Económico y Social para el 2026, que incluye la autonomía municipal, la autonomía de la empresa estatal socialista, la soberanía alimentaria, la dinamización del comercio exterior, el uso de Fuentes Renovables de Energía, la eliminación gradual de subsidios a productos para subsidiar a personas, y la reestructuración del aparato del Estado.
¿Cómo afecta el bloqueo a la economía cubana?
Según Díaz-Canel, la política agresiva del gobierno de Estados Unidos tiene un impacto que complejiza la vida cotidiana de los cubanos en cada detalle familiar y económico. En los últimos cinco meses, solo entró un barco de petróleo a Cuba debido al bloqueo energético, lo que agrava la dependencia de combustibles fósiles importados y la generación eléctrica.
¿Qué cambios tendrá la empresa estatal en Cuba?
La empresa estatal socialista funcionará sin intermediarios, con participación de los trabajadores en la toma de decisiones. Podrá diseñar sus sistemas de salario, tener facultades exportadoras e importadoras, participar del mercado cambiario, hacer asociaciones económicas con cualquier actor, decidir clientes y suministradores, y producir servicios sin límite de objeto social, en condiciones similares al resto de los actores económicos.
