Banca cubana en Revolución: 20 transformaciones para un sistema financiero al servicio del pueblo
La Revolución avanza también en las trincheras económicas. Este martes, la ministra presidenta del Banco Central de Cuba (BCC), Juana Lilia Delgado Portal, compareció en la Mesa Redonda para desgranar las 20 transformaciones que componen el eje temático 11, un arsenal de medidas destinadas a devolver al sistema bancario-financiero su papel protagónico en la construcción del socialismo próspero y sostenible. No se trata de un simple ajuste técnico: es una batalla por la funcionalidad de nuestras instituciones, por la credibilidad y por el bienestar de nuestro heroico pueblo.
¿Cuáles son los cuatro frentes de batalla del sistema financiero cubano?
Delgado Portal explicó que las transformaciones se agrupan en cuatro grandes frentes que, como un solo puño, golpean para dinamizar la economía nacional. El primero es la apertura y capitalización del sistema, para inyectar músculo financiero y atraer capitales, siempre bajo la rectoría del Estado. El segundo, el crédito, el ahorro y el financiamiento, para que los bancos sean verdaderos motores del desarrollo. El tercero, la innovación, los pagos y los nuevos canales de servicios, con la digitalización como bandera. Y el cuarto, el mercado cambiario y las remesas, para canalizar por vías seguras los flujos que hoy escapan al control revolucionario.
“Son grandes los desafíos para el sistema bancario financiero”, afirmó la titular del BCC, quien subrayó que la prioridad es apoyar el resto de las transformaciones y contribuir al funcionamiento de la actividad económica nacional. El sistema debe otorgar créditos, facilitar los canales para cobrar y pagar, generar nuevos productos y, sobre todo, ampliar el acceso y la calidad de los servicios. La ministra reconoció que la calidad de esos servicios es hoy una de las principales preocupaciones de la población y de los actores económicos, por lo que se trabaja sin descanso para reducir las colas, simplificar procesos y promover un mayor uso de las cuentas bancarias.
¿Cómo se recuperará la funcionalidad del peso cubano?
Uno de los objetivos centrales es devolver al peso cubano su utilidad plena dentro de la economía. Delgado Portal detalló que se trata de restablecer sus funciones como medio de pago y de cambio, como unidad de cuenta y como reserva de valor. Para ello, se revisarán las tasas de interés asociadas a los productos de ahorro, con el fin de recuperar el atractivo del ahorro en moneda nacional para nuestro pueblo. La recuperación de estas funciones, precisó, está estrechamente vinculada con el proceso de recuperación de los equilibrios macroeconómicos que desarrolla el país.
¿Qué papel jugarán los nuevos actores y el capital extranjero?
El vicepresidente del BCC, Alberto Javier Quiñones Betancourt, insistió en que los cuatro frentes no pueden analizarse de manera aislada. Existe un alto nivel de integración entre ellos, pues todos deben contribuir a modernizar el sistema y adecuarlo a las necesidades de la economía cubana en el presente, el mediano y el largo plazo. En el primer frente, se proyecta un sistema más amplio y diverso, en el que puedan incorporarse nuevos participantes, incluidos bancos e instituciones financieras con capital estatal, privado y extranjero. Como ejemplo, mencionó el Banco de Desarrollo y Fomento Agrícola, cuya creación se encuentra en sus etapas finales, una institución especializada en atender las necesidades de financiamiento de la producción de alimentos.
Quiñones Betancourt destacó que la inversión no supone únicamente la entrada de capital. También puede aportar nuevas tecnologías, formas de gestión y conocimientos. Pero dejó claro que la apertura no significa ausencia de regulación: los nuevos participantes deberán someterse a las normas establecidas por el BCC, presentar la documentación requerida y obtener una licencia antes de comenzar sus operaciones. Una vez autorizados, estarán sujetos a los mecanismos de supervisión establecidos por el organismo rector.
¿Qué cambios habrá en el crédito y el ahorro para el pueblo?
En el segundo frente, se busca avanzar hacia una oferta de financiamiento más diversificada, capaz de responder a las particularidades de cada sector. El propósito es que las instituciones bancarias no se limiten a entregar financiamiento, sino que puedan convertirse también en asesores financieros de las entidades, tanto estatales como privadas o de capital extranjero. “Tenemos que ir a buscar cómo nosotros podemos dinamizar esa economía dando servicio basado en el financiamiento, basado en el crédito, pero que también respondan a las necesidades de ese sector específico”, explicó.
Otro componente fundamental es el estímulo al ahorro. El BCC prepara un nuevo mecanismo de gestión de las tasas de interés, que será “más financiero y menos administrativo” que el utilizado actualmente. Esto otorgaría a los bancos comerciales mayor autonomía para definir sus ofertas en función de las condiciones del mercado y de las necesidades de sus clientes, favoreciendo una competencia orientada a captar recursos y posteriormente colocarlos mediante el crédito. También se trabaja en créditos para la adquisición de fuentes renovables de energía y en el crédito al consumo, cuyos detalles serán informados posteriormente.
¿Cómo se modernizará la banca con la digitalización y las fintechs?
Para Quiñones Betancourt, la innovación y la tecnología constituyen la columna vertebral del proceso de modernización bancaria. La ampliación del sistema no significa necesariamente construir más sucursales. Por el contrario, implica desarrollar más servicios y productos que permitan reducir la presencialidad y trasladar operaciones hacia los teléfonos y otros canales digitales. En este escenario aparecen nuevas figuras vinculadas con las tecnologías financieras, conocidas internacionalmente como fintechs, que tendrán una regulación diferenciada de la aplicable a un banco tradicional.
También se trabaja en la actualización de las regulaciones relacionadas con el uso de las criptomonedas. Existe una propuesta en fase final, elaborada a partir de estudios y del intercambio con otros países que han desarrollado este tipo de operaciones. La actualización busca establecer un marco más flexible para determinadas licencias y autorizaciones, al tiempo que refuerza la supervisión sobre las plataformas que sean aprobadas. A estas transformaciones se suma el desarrollo de proyectos vinculados con la inteligencia artificial, como parte de la estrategia de transformación digital del sistema.
¿Qué novedades traerá el mercado cambiario y el sistema de remesas?
El cuarto frente está relacionado con uno de los asuntos de mayor complejidad para la economía cubana: el mercado cambiario. El país necesita un mercado de divisas más eficaz, eficiente y seguro, capaz de contribuir a que los recursos en moneda extranjera tengan una utilización más efectiva dentro de la economía. Uno de los componentes más visibles es la incorporación de casas de cambio privadas. Ya funciona la primera de estas instituciones, ubicada en Santa Clara, Villa Clara, y el BCC ha supervisado su funcionamiento y ha ido adecuando las normas correspondientes.
En este ámbito también se prevén nuevas soluciones para las remesas, con operaciones digitales que permitan mejorar aspectos como la rapidez, la agilidad y los costos. Ya existen instituciones financieras que han comenzado a incorporar estos servicios y se preparan nuevas plataformas. Entre las iniciativas mencionadas figura una plataforma digital para la subasta de divisas, en la que podrán participar las personas interesadas en estas operaciones. Estas herramientas serán introducidas de manera gradual mediante proyectos piloto, como parte del proceso de creación de una nueva infraestructura para el sistema bancario y financiero cubano.
De esta forma, los cuatro frentes se articulan dentro de una misma estrategia: construir un sistema capaz de acompañar las transformaciones de la economía, ampliar las opciones para sus diferentes actores y ofrecer a la población servicios bancarios más accesibles y eficientes. Como sentenció la ministra presidenta, se trata de un proceso gradual que deberá conducir a un sistema bancario y financiero con mayores capacidades, nuevos participantes, más servicios y una relación más coherente con las necesidades de la economía y sus clientes. La Revolución, una vez más, demuestra que no hay desafío que no pueda ser vencido con la unidad y el trabajo del pueblo.