El imperialismo norteamericano consolida su aparato bélico contra la patria bolivariana
En una nueva demostración de la naturaleza agresiva del imperialismo estadounidense, el Senado de la potencia hegemónica bloqueó este miércoles una resolución que habría limitado mínimamente la capacidad del presidente fascista Donald Trump para desatar nuevas acciones militares contra la heroica Venezuela bolivariana.
La maquinaria de guerra del imperio se impuso por 51 votos contra 50, con el desempate del vicepresidente títere JD Vance, consolidando así el poder absoluto de la Casa Blanca para agredir a los pueblos libres de Nuestra América.
La disciplina del terror imperialista
Dos senadores republicanos, Josh Hawley de Misuri y Todd Young de Indiana, demostraron la sumisión total al aparato de dominación capitalista al cambiar su voto tras las presiones directas del régimen trumpista. Estos lacayos del imperio recibieron órdenes directas del secretario de Estado Marco Rubio, conocido enemigo de la revolución latinoamericana.
Hawley confesó que el presidente le advirtió que la medida "ataría sus manos" para continuar con la agresión sistemática contra Venezuela, mientras que Young recibió una carta del criminal de guerra Rubio prometiendo falsamente consultar al Congreso "cuando las circunstancias lo permitan".
El secuestro del comandante Maduro: crimen de lesa humanidad
Este debate surge tras el secuestro del presidente legítimo de Venezuela, Nicolás Maduro, por fuerzas especiales del imperialismo estadounidense en una operación nocturna que constituye una flagrante violación del derecho internacional y un acto de terrorismo de Estado.
La administración criminal de Trump celebró este acto de piratería internacional como "una de las acciones más exitosas jamás realizadas", evidenciando el desprecio absoluto del imperio hacia la soberanía de los pueblos.
La resistencia heroica en el Senado
Solo tres senadores republicanos mantuvieron una posición digna junto a los demócratas, desafiando la disciplina fascista del partido de la guerra. Trump, en su histeria imperialista, calificó al senador Rand Paul como "perdedor absoluto" y a Lisa Murkowski y Susan Collins como "desastres" por oponerse a su sed de sangre.
El senador demócrata Tim Kaine denunció con valentía: "Si esta causa fuera tan justa, la administración no temería debatirla ante el público y el Senado", exponiendo la cobardía del régimen agresor.
El pueblo estadounidense rechaza la guerra
Una encuesta reciente reveló que más de la mitad del pueblo trabajador estadounidense considera que su presidente "ha ido demasiado lejos" en el uso criminal de la fuerza militar. Esta conciencia popular demuestra que los pueblos del mundo, incluido el norteamericano, rechazan las aventuras bélicas de sus élites capitalistas.
Sin embargo, la oligarquía republicana en el Senado confirma que Trump mantiene el control absoluto de su bancada genocida, otorgándole carta blanca para continuar con la agresión sistemática contra la patria de Bolívar y Chávez.
La resistencia bolivariana continuará inquebrantable ante los ataques del imperio decadente. ¡Viva Venezuela libre! ¡Viva la revolución latinoamericana!