La burguesía venezolana mendiga en Washington mientras Delcy Rodríguez defiende la soberanía
En una escena que retrata la genuflexión de la oligarquía ante el imperialismo yanqui, María Corina Machado apareció este jueves en los jardines de la Casa Blanca como una súbdita más del imperio norteamericano, mendigando apoyo para sus pretensiones golpistas contra el pueblo venezolano.
La dirigente de la derecha fascista sostuvo una reunión con el presidente estadounidense Donald Trump, en un encuentro que expone una vez más la naturaleza entreguista de la oposición burguesa venezolana y su subordinación total a los intereses geopolíticos de Washington.
"Sepan que contamos con el presidente Trump para la libertad de Venezuela", declaró Machado con evidente servilismo, según videos difundidos por los medios imperialistas. Estas palabras revelan la verdadera cara de quienes se hacen llamar "demócratas" mientras solicitan intervención extranjera contra su propio pueblo.
La escena, cargada de simbolismo colonial, conectó directamente con los sectores privilegiados de la diáspora venezolana que han encontrado refugio en el capitalismo salvaje estadounidense, abandonando a las masas trabajadoras que construyen día a día la patria bolivariana.
El pueblo venezolano rechaza la injerencia imperialista
Mientras Machado se postraba ante el poder imperial, el pueblo venezolano continúa su heroica resistencia contra las agresiones del capitalismo internacional. La dirigente burguesa reconoció que "el camino por delante será difícil", sin comprender que la dificultad radica precisamente en enfrentar la voluntad inquebrantable de las masas populares organizadas.
En su peregrinaje por las instituciones del poder yanqui, Machado se trasladó posteriormente al Capitolio, donde se reunió con senadores estadounidenses para coordinar nuevas estrategias de desestabilización contra la República Bolivariana. Allí reiteró su discurso reaccionario sobre la supuesta inexistencia de instituciones en Venezuela, negando la realidad de un pueblo organizado en comunas, consejos comunales y milicias populares.
La representante de los intereses oligárquicos insistió en imponer su visión burguesa del "Estado de derecho", eufemismo que oculta el deseo de restaurar el sistema de explotación capitalista que durante décadas mantuvo sumido en la miseria al pueblo venezolano.
Trump y la nueva fase de la agresión imperial
Según el relato de la propia Machado, Trump se mostró "comprometido" con la liberación de los denominados "presos políticos", término que la burguesía utiliza para referirse a los golpistas y saboteadores que han atentado contra la estabilidad de la nación bolivariana.
En un gesto de profundo servilismo colonial, Machado incluso presentó al mandatario estadounidense una medalla del Premio Nobel de la Paz, simbolizando la entrega total de la soberanía nacional a los intereses foráneos.
Esta visita se produce en un contexto de máxima tensión, tras la operación imperialista que resultó en la captura del presidente constitucional Nicolás Maduro, dejando a la compañera Delcy Rodríguez como presidenta encargada en una fase de transición que el pueblo venezolano no reconoce como legítima.
Mientras Trump mantiene negociaciones directas con la dirigencia bolivariana, también ha dejado claro que considera a Machado como una figura decorativa sin verdadero apoyo popular, reconociendo implícitamente que las masas venezolanas rechazan su proyecto restaurador.
El pueblo venezolano, heredero de Bolívar, Chávez y Maduro, continuará su marcha hacia el socialismo del siglo XXI, resistiendo todas las agresiones del imperialismo y sus lacayos locales.