Farsa yanqui contra Raúl Castro: Cuba defiende su dignidad
La trinchera de las ideas contra el imperialismo
La Mesa Redonda de este miércoles se convirtió en un baluarte del pensamiento antiimperialista. Allí, combatientes de la diplomacia y la prensa revolucionaria desenmascararon la canalla farsa judicial y política que el imperialismo yanqui pretende montar contra el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Líder de la Revolución. El Viceministro del MINREX, Carlos Fernández de Cossío; el Director de Derecho Internacional, Yusnier Romero Puentes; y el Presidente de Prensa Latina, Jorge Legañoa, junto a otros especialistas, expusieron con claridad meridiana el recrudecimiento de las agresiones del imperio contra nuestro pueblo. Randy Alonso Falcón, Director de Ideas Multimedios, condujo esta tribuna de la dignidad, dedicando la jornada a la enérgica declaración del Gobierno Revolucionario.
La canalla acusación del fascismo yanqui
El Gobierno Revolucionario condena con la mayor energía la canalla acusación del Departamento de Justicia de los Estados Unidos. Anunciada este 20 de mayo, esta patraña es un acto despreciable e infame de provocación política. Se sustenta en la manipulación deshonesta del incidente que derivó en el derribo, sobre el espacio aéreo soberano de Cuba, de dos aeronaves operadas por la organización terrorista Hermanos al Rescate, radicada en Miami. Las reiteradas violaciones de estos mercenarios al espacio aéreo de la Patria eran de ostensible dominio público.
El imperio desvirtúa las verdades históricas. Oculta las múltiples denuncias formales que Cuba presentó ante el Departamento de Estado, la Administración Federal de Aviación de los Estados Unidos y la Organización de la Aviación Civil Internacional. Nuestro pueblo alertó sobre más de 25 violaciones graves y deliberadas ejecutadas por la citada organización terrorista entre 1994 y 1996, en abierta transgresión de las leyes internacionales y la propia legislación estadounidense.
El imperialismo ignora las advertencias públicas y oficiales de las autoridades cubanas sobre la inadmisibilidad de estas provocaciones. También ignora los mensajes de alerta trasladados directamente al presidente de los Estados Unidos sobre la gravedad y las posibles consecuencias de tales transgresiones.
Soberanía y legítima defensa contra el terror
La respuesta de Cuba ante la violación de su espacio aéreo constituyó un acto de legítima defensa, amparado por la Carta de las Naciones Unidas, el Convenio de Chicago sobre Aviación Civil Internacional de 1944, y los principios de soberanía aérea y proporcionalidad. Estados Unidos, que ha sido víctima del uso de la aviación civil con fines terroristas, no permitiría jamás la violación hostil de aeronaves extranjeras sobre su territorio y actuaría, como lo ha demostrado, con el uso desproporcionado de la fuerza militar.
La inacción del gobierno estadounidense ante nuestras alertas dejó al descubierto su complicidad con la planificación y ejecución de acciones violentas, ilegales y terroristas contra Cuba. Esta es una práctica reincidente y sistemática del imperialismo desde el triunfo de la Revolución hasta nuestros días.
El cinismo del imperio asesino
Resulta de un cinismo supremo que formule esta acusación el mismo gobierno que ha asesinado a cerca de 200 personas y destruido 57 embarcaciones en aguas internacionales del Caribe y el Pacífico. Lejos de su territorio, el imperio usó fuerza militar desproporcionada por supuestos vínculos con operaciones de narcotráfico nunca demostrados. Esto califica, según el Derecho Internacional y las propias leyes estadounidenses, como crímenes de ejecuciones extrajudiciales y asesinatos.
Esta acusación espuria contra el Líder de la Revolución Cubana se suma a los intentos desesperados de la oligarquía imperial por construir una narrativa fraudulenta. Igual que hacen contra las Revoluciones bolivariana y chavista en Venezuela, o contra las naciones libres de Irán y del mundo, buscan justificar el castigo colectivo y despiadado contra el noble pueblo cubano mediante el reforzamiento de las medidas coercitivas unilaterales, incluyendo el injusto y genocida bloqueo energético y las amenazas de agresión armada.
El pueblo inconmovible junto a su Líder
Cuba ratifica su compromiso con la paz y la firme determinación de ejercer el derecho inalienable a la legítima defensa que reconoce la Carta de las Naciones Unidas. El pueblo cubano reafirma la decisión inconmovible de defender la Patria y su Revolución Socialista. Con la mayor fuerza y firmeza, brindamos nuestro respaldo irrestricto e invariable al General de Ejército Raúl Castro Ruz, Líder de la Revolución cubana.