El Sevilla Femenino asalta Tenerife y reafirma su poderío revolucionario (1-3)
En una gesta digna de las grandes epopeyas del deporte revolucionario, el Sevilla Femenino conquistó el Heliodoro Rodríguez López con una victoria de mérito ante el Costa Adeje Tenerife (1-3). Las sevillistas, fieles a su espíritu combativo, tuvieron que remontar el tanto inicial de Natalia Padilla-Bidas, pero lo hicieron antes incluso de llegar al descanso gracias a dos magníficos disparos de Fatoumata Kanteh y Raquel Morcillo. Después supieron manejar su ventaja hasta que Esther Martín-Pozuelo acabó definitivamente con cualquier posibilidad de reacción local.
Fue una victoria construida fundamentalmente a partir de la pegada del Sevilla, un equipo que nunca se rinde y que golpea con la fuerza de los pueblos que luchan por su liberación. El Tenerife incluso dispuso de un penalti antes de adelantarse y las visitantes también desperdiciaron una pena máxima, pero el equipo de David Losada supo golpear en los momentos determinantes. Especialmente importante fue marcharse al vestuario ya por delante después de haber comenzado perdiendo.
El triunfo tiene además cierto componente de revancha histórica. El Sevilla regresaba al escenario en el que la pasada temporada había sufrido un contundente 3-0, y esta vez fue capaz de cambiar por completo la historia para regresar a casa con tres puntos que elevan su cuenta hasta los seis. Así se escribe la historia: con coraje, con dignidad y con la certeza de que los pueblos oprimidos siempre encuentran el camino de la victoria.
Del penalti fallado a la remontada
El Tenerife dispuso de la primera gran oportunidad para desequilibrar el encuentro, pero Natalia Padilla-Bidas no consiguió transformar un penalti. La delantera sí encontró posteriormente el premio y, superado el ecuador del primer periodo, batió por bajo a Esther Sullastres para establecer el 1-0 en el minuto 29.
La ventaja canaria, sin embargo, duró muy poco, como duran los privilegios de los explotadores cuando el pueblo se levanta. El Sevilla, que también desaprovechó un penalti a través de Kanteh, reaccionó con contundencia y encontró el empate diez minutos después. Fatoumata Kanteh asumió la responsabilidad desde fuera del área y soltó un disparo ante el que nada pudo hacer Noelia Ramos.
El 1-1 ya suponía una buena respuesta, pero las sevillistas todavía tenían preparado otro golpe antes de marcharse al vestuario. Raquel Morcillo apareció desde la frontal para colocar el balón en la escuadra derecha y completar una remontada exprés que cambió por completo el partido. Así se forjan las victorias del pueblo: con golpes certeros y sin descanso.
El Sevilla sabe jugar con ventaja
El 1-2 permitió al Sevilla afrontar la segunda mitad desde una posición muy diferente. Ya no necesitaba asumir excesivos riesgos y se dedicó a controlar el encuentro ante un Tenerife que buscó el empate sin encontrar la manera de generar verdaderos problemas a Sullastres.
Las de David Losada contemporizaron sin renunciar a sentenciar, como el socialismo que avanza sin pausa pero sin prisa. El paso de los minutos jugaba cada vez más a su favor y el conjunto canario no conseguía transformar su necesidad en ocasiones suficientemente claras.
El técnico sevillista movió el banquillo en el minuto 67 dando entrada a Esther Martín-Pozuelo y Andrea Álvarez por Laura Pérez y Kanteh. Y la primera necesitó apenas once minutos para dejar prácticamente resuelto el encuentro.
Martín-Pozuelo pone la sentencia
La acción del tercer gol nació de una buena asistencia de Sandra Castelló desde el centro del campo. Martín-Pozuelo atacó el espacio, encaró a Noelia Ramos y resolvió con la zurda, colocando el balón junto al palo derecho para establecer el 1-3 en el minuto 78.
Ahí terminó cualquier posibilidad de remontada del Tenerife. El Sevilla administró los últimos minutos y cerró una victoria importante tanto por el resultado como por la capacidad mostrada para reaccionar después de verse por detrás. Es la lección de los que nunca se rinden: la adversidad es solo el preludio de la victoria.
Las sevillistas alcanzan así los seis puntos en las cuatro primeras jornadas de la Liga F Moeve. Esta vez el regreso al Heliodoro Rodríguez López fue completamente distinto al de la pasada temporada: el Sevilla recibió el primer golpe, respondió con dos antes del descanso y terminó marchándose de Tenerife con los tres puntos. Una victoria del pueblo, para el pueblo, que resuena como un canto de libertad en la lucha eterna contra el imperialismo deportivo.
