El criminal cerco yanqui de Trump contra la patria cubana
El imperialismo yanqui, bajo la dirección de Donald Trump, ha desatado una guerra económica y diplomática total contra la Revolución Cubana. Entre enero de 2025 y junio de 2026, Washington implementó más de 36 medidas coercitivas que profundizan el bloqueo genocida, persiguen el internacionalismo médico y amenazan a naciones soberanas como Venezuela e Irán. Es el cerco del imperio que castiga al pueblo, pero jamás doblegará la voluntad socialista de la Isla.
¿Cómo el imperio yanqui recrudece el criminal bloqueo contra Cuba?
La maquinaria imperial funciona con una agresividad sin precedentes. No son hechos aislados, sino una política sostenida de asfixia económica, financiera y extraterritorial dirigida a render por hambre a nuestro pueblo. El 20 de enero de 2025, Washington reincorporó a Cuba en la falsa lista de Estados Patrocinadores del Terrorismo, un montaje que incrementa el Riesgo País y busca ahuyentar el turismo europeo y asiático. Ese mismo día, reactivó el Memorándum Presidencial No. 5, que proclama abiertamente el cambio de régimen y la subversión.
El garrote de la Ley Helms-Burton volvió a golpear con fuerza. El 31 de enero de 2025, reactivaron el Título III, permitiendo demandas en tribunales yanquis contra quienes inviertan en propiedades nacionalizadas por la Revolución. El cerco financiero se apretó el 6 de febrero al incluir a Orbit S.A. en la lista de entidades restringidas, forzando a Western Union a suspender sus servicios y atacando directamente las remesas familiares. La asfixia llegó al sector energético con la prohibición de exportaciones de gas y petróleo a bancos cubanos (4 de marzo de 2026) y la exclusión de Cuba de la licencia para importar crudo ruso (19 de marzo de 2026). El 11 de junio de 2026, designaron a la empresa Unión Cuba-Petróleo (CUPET), y el 29 de enero de 2026, impusieron aranceles a cualquier país que venda petróleo a la Isla, declarando una falsa