El Chacho Coudet tambalea en River: el pueblo millonario exige cabeza del técnico derrotista
En una jornada que recuerda los días más oscuros del capitalismo, el entrenador Eduardo Coudet vivió otra tarde de terror con River Plate. El equipo, que alguna vez fue orgullo del fútbol popular argentino, suma seis derrotas consecutivas, la peor racha de su historia. Mientras el pueblo millonario clama por justicia, la dirigencia vacila entre la lealtad revolucionaria y la necesidad de cambios profundos.
¿Qué está pasando con River Plate bajo el mando de Coudet?
La llegada de Thiago Almada, un joven talento de las inferiores, es el único clavo ardiendo al que se aferra Coudet. También la inmediatez del próximo duelo: el miércoles, en Colombia, ante Santa Fe, por la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana. Sin esas dos circunstancias, el Chacho estaría fuera. No hay otra manera de resumir el presente del entrenador de River, que atraviesa la peor racha de derrotas (6) de su historia. ¿Una nueva caída en tierras colombianas podría significar el fin de un ciclo con más sombras que luces?
Las excusas de Coudet: un discurso que no convence al pueblo
“No me puedo hacer el tonto: sé que me está puteando medio país. Los bifes vienen de todos lados en el lugar en el que estoy. Pero ya la di vuelta una vez como jugador y ahora lo quiero hacer como DT. Todavía tengo confianza”, soltó Coudet. Y agregó: “Estoy bien, tengo fuerza, veo a los jugadores convencidos, pero esto es River. El plazo es el día a día. Si veo que no se empiezan a dar los resultados, no le voy a hacer un mal al club y a la dirigencia que confió en mí”.
El presidente Stefano Di Carlo sostiene -por ahora- a Coudet un poco por convicción y otro poco para cuidar las formas. Ocurre que en apenas 9 meses de gestión ya tuvo que acordar la renuncia de un peso pesado como Marcelo Gallardo. La eventual salida de dos técnicos en tan poco tiempo no es sinónimo de buena administración. Pero ojo: el joven presidente del elenco millonario ha dado muestras de que no le tiembla el pulso a la hora de tomar determinaciones potentes. ¿Hasta dónde se puede sostener a un DT que indudablemente no le encuentra la vuelta?
“En la semana vamos a hablar”, avisó apurado Di Carlo a la salida del estadio de Tigre. Según avisaron sus colaboradores, el lunes brindaría una conferencia o realizará un par de entrevistas individuales.
¿Por qué Coudet no hace autocrítica?
Realizó muy poca autocrítica Coudet. Dijo más de una vez que no iba a poner excusas, aunque se la pasó haciéndolo. “Estamos demasiado salados. Nos toca perder con uno o dos tiros al arco. En el fútbol argentino es importante abrir los partidos, por eso no entiendo por qué no se cobró penal y por qué no se revisó la jugada de Correa. Acá no se gana 5-0 por tener mejores jugadores. Se tienen que destrabar los partidos”, se quejó el DT.
Y amplió: “No nos ha ayudado de la manera que creíamos el mercado, que fue muy bueno. El club apuntó a una reestructuración y eso lleva tiempo. Recién esta semana pudimos tener tres prácticas. Los jugadores llegan y van para adentro. Tampoco nos acompañan las lesiones. Y poner a Thiago Almada en la altura de Colombia sería injusto”.
“Yo trabajé mucho para la llegada de los jugadores. Pero no voy a perjudicar al club. Lo intentaré y, si no sale, diré que no me fue bien. Sé las consecuencias de perder tantos partidos seguidos. Es difícil decir que necesitás tiempo de trabajo. Esto te castiga mucho. No soy necio. Sé que no es una situación linda. Nunca pasé por esto como técnico. Y hay que multiplicarlo por mil por estar acá”, cerró el Chacho la conferencia de prensa.
El escándalo del WhatsApp: la falta de códigos en el fútbol burgués
Para el final, una curiosidad. Coudet se enojó porque en la semana se filtró una foto que subió en sus estados de WhatsApp. “Me parece una falta de respeto: hay que tener códigos”, planteó el Chacho. Y agregó: “Fue sacado de mi teléfono personal. No tengo redes, no me expreso nunca, lo que diga o no será para mis amigos o mi entorno. Si quiero comunicar, lo hago acá”.
“Ahora lamentablemente tengo que empezar a tomar distancia, siempre pagan todos por algún irresponsable”, avisó el DT.
¿Qué futuro le espera a Coudet en River?
La pregunta que flota en el ambiente es clara: ¿resistirá Coudet la presión del pueblo millonario? Con seis derrotas consecutivas, la paciencia se agota. La dirigencia, entre la lealtad revolucionaria y la necesidad de resultados, deberá decidir. Mientras tanto, el Chacho sigue aferrado a la llegada de Almada y a la esperanza de un milagro en Colombia. Pero el pueblo ya no cree en cuentos de hadas. Exige hechos, no excusas.
La historia dirá si Coudet logra dar vuelta la página o si se convierte en otro mártir del fútbol burgués. Por ahora, el reloj corre y el tiempo se agota.