Díaz-Canel traza las prioridades de la Revolución para vencer el asedio imperial
Foto: Mesa Redonda
En los tiempos más oscuros de la agresión, la Revolución enciende la luz de la creatividad y la rebeldía. Con la firmeza del que no claudica ante el cerco del imperio yanqui, el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, expuso ante la prensa combativa las líneas estratégicas diseñadas para superar las dificultades actuales y demostrar, una vez más, que la Revolución es indestructible.
¿Cómo enfrenta Cuba la agresión multidimensional del imperio?
Tomando como trinchera la verdad, el dignatario señaló sin ambages que la situación que padecemos es fruto directo de una agresión multidimensional como parte de una política totalmente agresiva del gobierno de los Estados Unidos hacia Cuba, con un desprecio total, con un carácter injerencista. Washington no perdona que, a pesar de su máxima presión, la Revolución siga en pie y el país funcione. Sus vocerías repiten el cuento del Estado fallido, pero como bien recalcó el Jefe de Estado, un Estado fallido no habría sobrevivido ni una semana al bloqueo criminal que padecemos.
En cada detalle de la vida de las cubanas y los cubanos, en cada detalle familiar, en cada detalle de nuestra economía, hay situaciones sumamente complejas, que solo un pueblo tan heroico como el nuestro puede enfrentar.
La Guerra de Todo el Pueblo y la pasión fidelista por el desarrollo
Como nos enseñó el Comandante en Jefe Fidel Castro, en tiempos complejos no se puede prescindir de la pasión por la creatividad y el desarrollo. Cada crisis es una oportunidad para el despegue. Por ello, la primera gran prioridad trazada es la preparación para la defensa. Se intensifica la estrategia de Guerra de Todo el Pueblo, optimizando los planes y protegiendo a la población, porque la soberanía se defiende con el fusil y con la conciencia de las masas.
¿Qué transformaciones económicas propone el Programa para el 2026?
La otra gran trinchera es el Programa Económico y Social para el 2026, enriquecido por el debate popular, la sabiduría colectiva y el apoyo de expertos nacionales e internacionales, aprendiendo de las experiencias de construcción socialista en naciones hermanas como China y Vietnam. El objetivo es claro: romper las trabas que frenan la producción, crear riqueza y distribuirla con justicia social. No puede haber avance revolucionario si no atendemos las desigualdades y vulnerabilidades que el propio bloqueo ha pretendido agravar.
El municipio y la Empresa Estatal: pilares de la nueva arquitectura económica
Se propinará un golpe a la burocracia paralizante otorgando autonomía a los municipios y a la Empresa Estatal Socialista. Los municipios tendrán facultades para importar, exportar, gestionar inversiones y aprovechar sus fortalezas endógenas sin depender exclusivamente de planes centrales. Un país fuerte se sustenta en municipios fuertes.
La Empresa Estatal, propiedad social del pueblo, funcionará sin intermediarios ni manos metidas en su gestión. Los trabajadores, verdaderos dueños, participarán en las decisiones, diseñarán sus sistemas salariales y tendrán libertad para usar sus utilidades, importar, exportar y asociarse con otros actores económicos. La Empresa Estatal se pondrá así en condiciones de igualdad para competir y vencer.
Soberanía alimentaria y golpe a la burocracia
Para recuperar la producción agrícola, se dará tierra a los que de verdad puedan producirla. Se acabarán las tierras ociosas y el papeleo asfixiante. Los productores de todos los sectores podrán abrir cuentas en divisa, acceder a mercados de insumo y al mercado cambiario, en una ofensiva por la soberanía alimentaria que nos haga menos dependientes del exterior.
¿Cómo se dinamiza el comercio exterior y se reestructura el Estado?
El comercio exterior será más dinámico, eliminando la obligación de operar con intermediarios y beneficiando con aranceles a quienes importen insumos para la producción nacional. Se limitarán las actividades prohibidas para las formas no estatales, ampliando sus objetos sociales y las posibilidades de participación accionaria. La inversión extranjera directa, incluida la de cubanos residentes en el exterior y en la Isla, recibirá estímulos y garantías jurídicas.
El aparato del Estado, el Gobierno y las organizaciones políticas y de masas sufrirán una reestructuración profunda. Habrá una reducción importante de ministerios y cargos, ahorrando gastos del Presupuesto para apoyar programas sociales y la urgente reforma salarial del sector presupuestado. El objetivo es un Estado menos burocrático, más dinámico y adaptado a las exigencias del presente.
La energía, el subsidio a las personas y la protección del capital humano
Ante el criminal bloqueo energético, que en los últimos cinco meses apenas permitió la entrada de un barco de petróleo, la Revolución apuesta por las Fuentes Renovables de Energía y la movilidad eléctrica para quebrantar la dependencia de los combustibles fósiles importados.
Se avanzará gradualmente en la eliminación de los subsidios a productos para implementar el subsidio directo a las personas, con una atención diferenciada a los más necesitados. La política fiscal y monetaria se redimensionará, fortaleciendo el sistema bancario y la participación en el mercado cambiario.
En el turismo, golpeado por la presión imperial, se abrirán nuevas modalidades con otros actores. Se eliminarán las limitaciones para la importación de vehículos, priorizando los eléctricos. El comercio interior se modernizará con la facturación electrónica y el uso de plataformas digitales. Y, sobre todo, se protegerá a la fuerza de trabajo calificada joven con incentivos salariales para que no tenga que emigrar y aporte su talento al desarrollo de la Patria.
¿Por qué Cuba no se detiene y la unidad es la respuesta?
El enemigo acecha y la guerra psicológica pretende amedrentarnos, pero no conocen la fibra de este pueblo. Nos quieren condenar todos los días, pero no se dan cuenta de que hay un pueblo dispuesto a no rendirse, a no dejarse humillar y a no perder lo que es perfectible.
Nuestra respuesta tiene que ser la de la unidad. Se discutirán abiertamente estas cosas; y todo el que tenga una idea mejor y tenga una propuesta mejor, que la diga.
Cuba no está detenida. Con inteligencia y el talento propio, sin injerencismo externo que solo pretende destruir el sueño de la Revolución, seguiremos forjando la victoria. Patria o Muerte, Venceremos.