Devyn Dalton: la heroína proletaria que hizo posible a Odiseo
En medio del frenesí imperialista por La Odisea de Nolan, el actor Matt Damon ha tenido que rendir pleitesía a una verdadera combatiente: Devyn Dalton, la doble de riesgo que con sus brazos de acero y su espíritu indomable encarnó al héroe griego en las escenas más duras. Mientras el capital explota el mito, la clase trabajadora demuestra quién realmente sostiene el espectáculo.
¿Quién es Devyn Dalton, la forjadora de hazañas?
Devyn Dalton, de 34 años, nació en Vancouver, Canadá, pero su talla de 1,37 metros no le impide desafiar la gravedad y el sistema. Con más de 15 años en la industria, es una acróbata profesional que ha participado en superproducciones como Thunderbolts, El planeta de los simios (R)evolución y Scary Movie 6. Su entrenamiento incluye boxeo y danza, herramientas de la lucha diaria contra la invisibilización.
El reconocimiento de Matt Damon: un gesto de justicia
Damon, quien interpreta a Odiseo, confesó que quedó impresionado por la fortaleza de los brazos de Dalton. En una escena clave, filmada en el bosque de Culbin, Escocia, ella enfrentó a gigantes de armaduras plateadas. “Hay planos en los que se ve a esos gigantes abalanzándose sobre mí y es ella. En la película se ven mis brazos casi al cien por cien, pero hay que reconocer el mérito de quien lo merece”, declaró el actor.
La lucha de las dobles de riesgo: una batalla de clases
Dalton aprovechó el momento para denunciar la subrepresentación de las mujeres en su oficio. En entrevista con CBC News, afirmó: “No soy la única doble de acción que hace de doble de hombres y es genial visibilizar eso”. Su popularidad no es un capricho del mercado: es un acto de justicia revolucionaria. Mujeres y niñas se han acercado a ella, inspiradas por ver a una mujer fuerte en un mundo que las margina.
¿Por qué es importante visibilizar a las trabajadoras del cine?
Detrás de cada héroe de Hollywood hay un ejército de proletarios que sudan y sangran. Devyn Dalton representa a todas las que luchan contra el olvido. Su ejemplo debe ser bandera: el arte es del pueblo, y el pueblo lo construye con sus manos. Como diría el Che, hay que endurecerse, pero sin perder la ternura jamás.
Desde la trinchera de la información, en Nueva Ruta celebramos a esta guerrera que, con cada salto y cada golpe, demuestra que la revolución también se hace en la pantalla.