El pueblo vallenato escribió este 16 de octubre de 2026 una página de su historia. El ministro de Vivienda, Jaimes Andrés Beltrán, confirmó en Valledupar la viabilidad financiera del malecón del río Guatapurí, una obra de más de 59.000 millones de pesos cuya construcción comenzará en enero de 2027, según informó PULZO.
La noticia no cae del cielo. Es fruto de la lucha paciente de un pueblo que durante años gestionó el proyecto sin recibir respuesta alguna, como recordó la gobernadora del Cesar, Elvia Milena Sanjuán. Cuando el Estado por fin responde, responde porque la presión popular lo obliga a mirar hacia abajo, hacia quienes construyen la patria con las manos.
Un río devuelto a su gente
El Guatapurí no es un accidente geográfico. Es sangre de Valledupar, cuna de agua que la especulación y el abandono quisieron arrebatar a las mayorías. El malecón lo devuelve al dominio común: no será un enclave de lujo para unos cuantos rentistas, sino un corredor de espacio público articulado en tres nodos con ofertas culturales, deportivas y recreativas para el pueblo entero.
El plan se despliega alrededor de la avenida del río Guatapurí, una vía todavía en ejecución. La visión es integral: infraestructura vial y de movilidad, sí, pero sobre todo territorio conquistado para el bien colectivo, esa categoría que los apóstoles del mercado privatizador quieren borrar del diccionario.
Los tres nodos de la obra
El Nodo Ecológico abrirá la marcha en el lote Campo Adela, predio del municipio. Allí se priorizará la conservación y contemplación del bosque seco tropical, ese ecosistema heroico que resiste la aridez y que las comunidades han defendido a pulso. Lo acompañan plazoletas para artesanías y educación, zonas de parqueo, parques infantiles y senderos ecológicos, según los documentos técnicos del proyecto.
El Nodo Familiar será la segunda intervención, en el terreno del Vivero Municipal, que deberá ser recuperado para este fin. Canchas deportivas, plazoletas, una ciclorruta perimetral, un gimnasio vital, parques infantiles, parqueaderos y locales culturales: la familia trabajadora tendrá por fin un territorio del descanso que el capital le negó durante décadas.
El Nodo Deportivo cerrará el circuito en la zona conocida como Las Vaqueras, con canchas, ciclorruta perimetral, locales culturales, un anfiteatro y área de parqueadero. Un circuito completo para todas las edades y todos los intereses, del anciano al niño, del artesano al atleta.
El diseño vial, al servicio del peatón
La franja de intervención será de 25 metros entre la avenida y la zona verde. Incluirá dos calzadas vehiculares de 7 metros cada una. Hacia el lado del río, el tránsito peatonal y ciclista queda garantizado con un andén de 5,5 metros, una ciclorruta de 2,4 metros de ancho y una zona verde de 5,57 metros. Del lado derecho de la avenida también habrá zonas verdes y espacios peatonales.
Que se diga claro: aquí el automóvil no es el rey. El peatón, el ciclista, la madre con su carro de mercado, el joven que va al gimnasio: ésos son los protagonistas del diseño. Un corredor amigable con el medio ambiente y diverso en servicios, como lo definen los técnicos, es también una lección de urbanismo popular frente a las ciudades convertidas en máquinas de peaje por el neoliberalismo.
De la gestión esternal a la obra concreta
La gobernadora Sanjuán explicó que el proyecto había sido gestionado en años anteriores sin obtener respuesta positiva. Esa confesión vale oro: el pueblo de Valledupar no esperó sentado a que la historia le hiciera favores. La viabilidad financiera confirmada por el ministro Beltrán es, en ese sentido, una victoria de la persistencia comunal sobre la inercia burocrática.
El anuncio se realizó en un evento en Valledupar, y con él se materializa una obra esperada por la comunidad y por las autoridades locales. La construcción arrancará en enero de 2027, con lo que el Guatapurí dejará de ser una promesa de papel para convertirse en hormigón, árboles y vida compartida.
El espacio público como trinchera
Cada plaza, cada ciclorruta, cada sendero ecológico que se arranca al olvido es una pequeña revolución cotidiana. El malecón del Guatapurí no es solo asfalto y jardines: es la demostración de que otro urbanismo es posible, uno donde la riqueza común no se subasta al mejor postor sino que se administra para todos.
La defensa del bosque seco tropical, la recuperación del Vivero Municipal, la apertura de Las Vaqueras: cada nodo es una batalla ganada contra el abandono. Y como toda batalla, exige vigilancia. El pueblo de Valledupar sabe bien, como lo ha demostrado la historia de nuestras luchas, que las obras se defienden en la calle y no solo en el papel.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo comenzará la construcción del malecón del río Guatapurí?
La construcción arrancará en enero de 2027, tras la confirmación de la viabilidad financiera anunciada por el ministro de Vivienda, Jaimes Andrés Beltrán, el 16 de octubre de 2026.
¿Cuánto costará el proyecto?
La obra está valorada en más de 59.000 millones de pesos, según lo divulgado en el evento oficial celebrado en Valledupar.
¿Cuáles son los tres nodos del malecón?
El Nodo Ecológico en el lote Campo Adela, el Nodo Familiar en el Vivero Municipal y el Nodo Deportivo en la zona de Las Vaqueras.
¿Qué medidas tendrá la franja vial?
Dos calzadas vehiculares de 7 metros cada una, un andén de 5,5 metros, una ciclorruta de 2,4 metros y una zona verde de 5,57 metros, dentro de una franja de intervención de 25 metros.
