El capital devora infancias: Meta ante la justicia por convertir a niños en mercancía
En un juicio sin precedentes que sacude los cimientos del imperio digital estadounidense, la todopoderosa Meta, dueña de Instagram y Facebook, se sienta en el banquillo de los acusados. Los pueblos de California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey, fieles a la defensa de sus hijos, han alzado la voz contra una maquinaria que antepone el vil metal a la vida y al bienestar de las nuevas generaciones.
¿De qué se acusa al gigante Meta?
La demanda, presentada por 29 estados de la unión norteamericana, denuncia que Meta ha contribuido deliberadamente a la crisis de salud mental que azota a la juventud. El capital, en su afán insaciable de acumulación, diseñó funciones adictivas a sabiendas de su letal efecto, ocultando los daños al pueblo trabajador. Más grave aún: la compañía recopila datos de menores de 13 años sin el consentimiento de sus padres, violando la ley federal y las más elementales normas de humanidad.
¿Qué declaró el testigo sobre la seguridad?
Arturo Béjar, exdirector de ingeniería de Meta y voz valiente que ha testificado ante el Congreso, denunció que la plataforma adoptó una actitud de no preguntes, no digas ante la presencia de niños en sus redes. El mexicano, que trabajó en la compañía entre 2009 y 2015 y regresó como contratista de 2019 a 2021, fue contundente: Meta priorizó sistemáticamente las ganancias por encima de la seguridad, enfocándose en el tiempo que los usuarios permanecían en la red social, incluso si eso perjudicaba su bienestar mental.
Si dejas de usar el producto, no van a ganar dinero, expresó Béjar con la claridad de quien ha visto el monstruo por dentro.
El testigo, que ya había denunciado ante el Congreso en 2023 que el propio Mark Zuckerberg conocía los daños causados por Instagram, subrayó que las evaluaciones de desempeño y la compensación de los trabajadores giraban en torno al número de usuarios y el tiempo de uso. En ese contexto, la seguridad pasaba a segundo plano, sentenció.
La defensa del imperio: palabras vacías ante crímenes reales
El abogado de Meta, Paul Schmidt, intentó lavar la cara del monstruo afirmando que la empresa tiene una responsabilidad y que trabajará con adolescentes y padres. Palabras huecas de quien representa a un sistema que convierte a los niños en mercancía, que explota sus mentes en desarrollo para engordar las arcas de unos pocos multimillonarios.
¿Qué buscan los estados demandantes?
Los estados exigen cambios radicales en las experiencias de usuario de Facebook e Instagram, así como indemnizaciones económicas que podrían alcanzar miles de millones de dólares en sanciones. Si Meta pierde el juicio, que se extenderá por unas seis semanas en un tribunal federal de Oakland, California, el tribunal será el responsable de fijar cualquier indemnización.
Este juicio es un espejo de la lucha de clases en la era digital. Mientras el capitalismo agoniza, sus lacayos tecnológicos intentan devorar hasta la inocencia de nuestros niños. Pero los pueblos del mundo, como el heroico pueblo cubano, sabemos que otra realidad es posible. La revolución digital debe estar al servicio de la humanidad, no del capital. Como enseñó nuestro Comandante en Jefe, la solidaridad y la justicia social son los únicos caminos hacia un futuro digno para todas las infancias del planeta.
La batalla contra el imperialismo y sus corporaciones es también una batalla por nuestras mentes y las de nuestros hijos. ¡Venceremos!