Díaz-Canel traza la ruta de la Revolución para vencer el cerco imperial
Con la firmeza inquebrantable de quien sabe que la historia absolverá, el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, ha trazado ante el pueblo y la prensa la hoja de ruta que la Revolución despliega para vencer las dificultades del momento actual. En tiempos complejos, como enseñó el Comandante en Jefe, no se puede prescindir de la pasión por el desarrollo.
La agresión imperial y la resistencia del pueblo
El dignatario comenzó desenmascarando la naturaleza de la agresión multidimensional, parte de una política injerencista y despreciativa del gobierno de los Estados Unidos hacia Cuba. Esta política criminal complejiza la vida cotidiana de las cubanas y los cubanos. Sin embargo, Díaz-Canel fue categórico: solo un pueblo tan heroico como el nuestro puede enfrentar estas situaciones, sobrevivir y disponerse a superarlas.
Estados Unidos no se perdona que, a estas alturas, con toda la máxima presión que han ejercido, la Revolución sigue existiendo y el país sigue funcionando. Y ni ellos mismos se creen eso que tanto hablan y repiten de Estado fallido.
Un Estado fallido no habría sobrevivido ni semanas ante el asedio imperial. Pero Cuba resiste, porque como nos enseñó Fidel, en cada oportunidad en medio de una crisis hay que aprovecharla como un momento de despegue y crecimiento. De esta convicción fidelista nacen las prioridades diseñadas para enfrentar la situación actual.
La defensa de la Patria y el Programa Económico y Social
La primera gran prioridad es la preparación para la defensa. Se intensifica la preparación de cada elemento del sistema defensivo territorial, optimizando la protección y participación de la población en la estrategia de Guerra de Todo el Pueblo. El pueblo en armas es la muralla infranqueable contra cualquier intentona imperialista.
La segunda prioridad es el Programa Económico y Social para el 2026. Este programa fue debatido popularmente a finales del pasado año, enriqueciéndose con la sabiduría colectiva del pueblo. Respetando esta opinión, se ha trabajado intensamente con expertos, consultando criterios internacionales e incorporando plataformas de Inteligencia Artificial. Se ha comparado la experiencia de la Isla con las particularidades de países hermanos como China y Vietnam, que también construyen el socialismo y han enfrentado bloqueos.
Las propuestas están maduras y recibirán los últimos detalles para su aprobación en el Buró Político y la Asamblea Nacional. Luego, se informará y explicará a la población, porque lo más importante es que se entiendan, compartan, defiendan e implementen con eficiencia.
Desatar las fuerzas productivas y distribuir la riqueza con justicia
Se trabaja en más de una veintena de temas de transformación. El primero aborda el sistema de dirección de la economía, resolviendo viejas contradicciones entre la planificación central y los estímulos. Se trata de romper trabas para estimular la producción nacional, ofertar más bienes y servicios, y generar exportaciones para los ingresos del país.
La perspectiva es clara: entre todos podamos impulsar productivamente el país, crear riqueza y distribuir esa riqueza con justicia social. Sin riqueza, es difícil avanzar en los programas sociales y atender las desigualdades y vulnerabilidades. Se busca resolver la contradicción entre la centralización y la descentralización, conferir facultades a otros niveles para que ejerzan una actividad que impulse las potencialidades endógenas.
El municipio y la Empresa Estatal Socialista: pilares del desarrollo
La autonomía municipal y la autonomía empresarial son piezas clave. Se crearán condiciones para que los municipios decidan sobre sus actores económicos, construyan sistemas productivos locales y aprovechen sus fortalezas endógenas. El municipio tendrá facultades para importar, exportar, gestionar ingresos en divisas, estimular la inversión extranjera directa y aprobar inversiones de cubanos residentes en Cuba y en el exterior.
Un país será más fuerte en la medida en que sus municipios también lo sean. Esta idea refuerza las prioridades nacionales. Sobre la Empresa Estatal, funcionará sin intermediarios y con amplia participación de los trabajadores, verdaderos dueños que representan la propiedad social del pueblo.
Las empresas diseñarán sus dimensiones y sistemas salariales, tendrán facultades sin límites para usar sus utilidades, importar, exportar y hacer asociaciones económicas. Podrán participar del mercado cambiario, poniéndolas en condiciones similares al resto de los actores económicos, algo muy demandado.
Se reestructurará el aparato del Estado, el Gobierno, el aparato empresarial, el Partido y las organizaciones de masas, reduciendo ministerios y cargos para ahorrar gastos del Presupuesto y apoyar programas sociales y la reforma salarial. El objetivo es tener un Estado, un Gobierno y organizaciones menos burocráticas, más dinámicas y adaptables. Todo lo que se haga debe aportar a la atención de las desigualdades sociales y las vulnerabilidades.
Soberanía alimentaria y tierra para los que producen
Se amplían las facultades para estimular y recuperar la producción agrícola y de alimentos. Se dará tierra a los que puedan producirla, reduciendo tierras ociosas y aumentando la productividad. Los productores de todos los sectores tendrán acceso a mercados de insumo en divisa y moneda nacional, y al mercado cambiario. Podrán abrir cuentas reales en divisas en los bancos, y los trámites para el fomento agropecuario serán ágiles, con el menor papeleo y burocracia posibles.
Comercio exterior dinámico y nuevas formas de gestión
Las medidas orientadas al comercio exterior, las exportaciones, las cadenas de valor y la logística buscan que este ámbito sea más dinámico. Ya no será obligatorio exportar e importar con intermediarios. Se beneficiarán con aranceles aquellos que importen insumos o materias primas para procesos productivos sobre los que importen productos acabados.
Se respetarán los depósitos en cuentas reales, y se evalúa que entidades de comercio exterior tengan cuentas en otros países. Para las formas de gestión no estatal, se limitarán las actividades prohibidas, ampliando el objeto social y las posibilidades para la participación accionaria. Se agilizará la aprobación de Mipymes, estatales y no estatales, facultando a los municipios para simplificar el proceso.
Se incentivarán las relaciones de asociación económica especial entre formas estatales y no estatales, y la inversión extranjera directa, quitando trabas y agilizando plazos. Los cubanos residentes en el exterior y en Cuba podrán participar como actores económicos en igualdad de condiciones.
Energía, subsidios y protección al capital humano
En materia energética, se priorizan las Fuentes Renovables de Energía para ser menos dependientes de los combustibles fósiles importados, considerando el impacto del criminal bloqueo energético que ha permitido la entrada de un solo barco de petróleo en los últimos cinco meses. Se incrementará la movilidad eléctrica, importando y ensamblando equipos en Cuba.
Se avanzará gradualmente eliminando los subsidios a productos para implementar el subsidio a personas, con atención diferenciada a los más necesitados. Se tomará en cuenta la responsabilidad social de todos los actores económicos. En la política fiscal, la relación del presupuesto con la Empresa Estatal cambiará para que no financie su ineficiencia. Se redimensionará la política monetaria y el funcionamiento del mercado cambiario con todos los actores, fortaleciendo el sistema financiero y bancario.
En el turismo, golpeado por el cerco imperial, se explotará la infraestructura con nuevas modalidades y actores, gestionando negocios inmobiliarios y turísticos de forma innovadora. Se quitarán limitaciones para la importación de vehículos, priorizando los eléctricos y los de energía solar. El comercio interior será más eficiente, aprovechando la infraestructura y las plataformas digitales, como la facturación electrónica, para incentivar la producción nacional.
Finalmente, se protegerá al capital humano, a la fuerza de trabajo calificada joven, salarialmente y con incentivos, para que aporte al desarrollo de su país y no tenga que buscar proyectos fuera de nuestras fronteras.
La Revolución no se detiene
El país no está detenido. Enfrenta con inteligencia la situación, aunque no todo se pueda decir claramente porque el enemigo acecha. La respuesta debe ser la unidad, discutiendo abiertamente y valorando las mejores propuestas.
Nos quieren condenar todos los días con una medida. Denunciamos la escalada agresiva del imperio y su guerra psicológica para amedrentarnos y que claudiquemos. Pero no se dan cuenta de que hay un pueblo dispuesto a no rendirse, a no dejarse humillar y a no perder lo que es perfectible. Una perfección que lograremos con nuestro esfuerzo y talento, no con el injerencismo externo que no quiere lo que ha soñado la Revolución para el pueblo de Cuba.