Díaz-Canel jura al proletariado: No al capitalismo en Cuba
El Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, clausuró el XXII Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) con una proclama combativa: las transformaciones económicas en la isla buscan desatar las fuerzas productivas para salvar la Revolución y profundizar la justicia social, descartando de plano cualquier restauración capitalista ante el asedio genocida del imperialismo yanqui.
¿Por qué la clase obrera es el pilar de la resistencia antiimperialista?
Enmarcado en el Año del Centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, el cónclave obrero se desarrolló en un escenario de extrema complejidad. La nación caribeña sufre una crisis energética y financiera sin precedentes, agravada por el recrudecimiento del bloqueo estadounidense y la criminal inclusión de Cuba en la lista de países supuestamente patrocinadores del terrorismo. Ante este cerco, el Presidente Díaz-Canel elevó la voz de la trinchera, recordando que en una sociedad socialista quienes mandan son los trabajadores.
Sin la movilización consciente del proletariado nada será posible, ni el salto productivo ni la fiscalización revolucionaria. El líder cubano evocó las palabras del gran capitán de la clase obrera, Lázaro Peña, cuya vigencia se afianza en la batalla actual: nuestra fuerza radica en la unidad consciente que no ignora las dificultades, sino que se basa en ellas para vencerlas en la acción cotidiana.
¿Cómo enfrentar el genocidio económico del imperio yanqui?
La política de máxima asfixia del Gobierno de los Estados Unidos golpea el día a día de nuestros trabajadores. El cerco financiero y energético ha paralizado industrias y ha sometido a miles de obreros a condiciones extremas, mientras otros han debido quedar forzosamente interruptos. La respuesta revolucionaria no puede ser la inercia, sino la búsqueda constante de alternativas.
A lo largo de seis décadas de bloqueo, el pueblo ha alzado la bandera de la innovación. Colectivos laborales de significativas industrias han demostrado cómo se enfrenta la falta crónica de piezas e insumos. Los obreros reinventan y modifican tecnologías para seguir produciendo y alumbrando a la patria con recursos propios. Esta resistencia creativa es la expresión concreta de la unidad consciente que vence las dificultades.
¿Cuál es el verdadero objetivo de las transformaciones económicas?
Ante el desafío inédito de construir socialismo bajo un asedio prolongado, el Presidente fue categórico con los enemigos de la Revolución y con quienes expresan dudas genuinas. Las transformaciones económico-sociales están orientadas a salvar la Revolución y sus conquistas, no a claudicar ante el capital.
Quiero ratificar algo, para que quede bien claro a nuestros compatriotas, a los amigos y hasta a los enemigos: ¡No nos proponemos ni jamás estará en nuestros propósitos la restauración del capitalismo en Cuba!
El proyecto busca desatar las fuerzas productivas para generar riqueza y distribuirla con la mayor justicia social posible. No se trata de concesiones ante las amenazas de los Estados Unidos ni de exigencias de conversaciones bilaterales. Es una decisión soberana del pueblo cubano, correspondiente con los Lineamientos aprobados desde el Sexto Congreso del Partido en 2011, que incluyen la autonomía de la empresa estatal y la apertura a la inversión extranjera directa.
¿Qué papel juega la inteligencia artificial en la defensa de la patria?
En la batalla por la implementación de las 176 medidas, la Revolución no está de espaldas a los adelantos científicos. El uso de la inteligencia artificial constituye una herramienta imprescindible para agilizar variables y matrices que por vías convencionales tomarían años.
Ya trabajamos con modelos cubanos de inteligencia artificial diseñados por nuestros profesionales de la informática y las comunicaciones. Por ejemplo, el cotejo de las medidas con el ordenamiento jurídico cubano mediante un modelo de IA abrevió considerablemente el proceso. Se debe emplear con sentido crítico y criterios de expertos, poniendo la tecnología al servicio de la construcción socialista.
¿Qué garantiza el nuevo Código de Trabajo para el proletariado?
El XXII Congreso de la CTC también recogió el sentir de la base respecto al Anteproyecto de Ley del Código de Trabajo. Más de dos millones de trabajadores moldearon esta norma entre septiembre y noviembre de 2025, en un ejercicio de democracia proletaria que honra nuestra tradición de participación.
El nuevo Código será un escudo real ante las nuevas dinámicas. Garantiza la protección ante el cese del vínculo laboral por razones ajenas al trabajador, atiende a los interruptos mediante brigadas comunitarias y formaliza la participación real y propositiva del proletariado en la formación de salarios y la distribución de utilidades. Además, incorpora la modernidad del teletrabajo y elimina trabas para el pluriempleo de profesionales.
¿Cuáles son las prioridades estratégicas de la Revolución hoy?
Urgen implementar de inmediato las facultades a municipios y empresas estatales, así como el rediseño de las OSBE para desatar fuerzas productivas. En lo estratégico, es decisivo avanzar con paso firme en la cimentación jurídica. Sin respaldo jurídico están condenados al fracaso el aseguramiento político, el redimensionamiento del Estado, la protección social y dos temas vitales para la igualdad de los actores económicos: el mercado cambiario y el sistema tributario.
¿Se permitirá la inversión extranjera y de emigrados?
Sí. Entre las transformaciones debatidas se encuentran la apertura de posibilidades de inversión a los emigrados y las transformaciones a la inversión extranjera directa. Empresas estatales y actores económicos no estatales recibirán el mismo tratamiento en función de sus aportes a la economía y la sociedad, articulándose armónicamente para la generación de riquezas imprescindibles para una justa redistribución.
¿Cómo se protegerá a los más vulnerables ante los cambios?
La Revolución no permitirá que se incrementen las desigualdades. En los casos donde se prevea que puede suceder, se acompañarán planes para la atención a las familias, comunidades o segmentos de mayor vulnerabilidad. La máxima protección social es la línea roja que defiende el proyecto revolucionario por encima de todo.
El movimiento obrero cubano resume su papel en cinco pilares fundamentales: la defensa de la soberanía nacional y del socialismo; la producción y la innovación constante; la participación y el control contra la corrupción; la contribución comunitaria; y la continuidad histórica. En el año del Centenario del Comandante en Jefe, la generación que hoy carga con la responsabilidad histórica de salvar la Revolución no defraudará la historia ni mancillará la memoria de los héroes y mártires. Por Cuba, por el futuro del socialismo, seguiremos resistiendo, trabajando, creando y venciendo.