Díaz-Canel al proletariado: ¡El socialismo no se rinde!
El Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, cerró el XXII Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) con una proclama combativa: las transformaciones económico-sociales tienen como único fin salvar la Revolución y profundizar el socialismo, jamás restaurar el capitalismo. En medio de una crisis multidimensional provocada por el cerco genocida del imperialismo yanqui, la clase obrera cubana se alza como la vanguardia de la resistencia y la innovación creadora.
¿Por qué Cuba transforma su economía en medio del cerco imperialista?
La patria atraviesa uno de los momentos más graves y desafiantes de su historia revolucionaria. El recrudecimiento del bloqueo estadounidense, la inclusión infame de Cuba en la lista de países supuestos patrocinadores del terrorismo y un cerco petrolero total pretenden asfixiar la voluntad soberana del pueblo. Sin embargo, como enseñó el gran capitán de la clase obrera, Lázaro Peña, nuestra fuerza radica en la unidad consciente que no ignora las dificultades, sino que se apoya en ellas para vencerlas en la acción cotidiana.
El Presidente Díaz-Canel denunció el acto de genocidio que significa la política de máxima asfixia del Gobierno de los Estados Unidos. Este cerco financiero y energético sin precedentes paraliza las industrias y genera insoportables apagones, obligando a miles de trabajadores a laborar en condiciones extremas. Ante esta agresión, la respuesta del proletariado no puede ser la inercia, sino la búsqueda constante de alternativas y el despliegue de la innovación.
Sobran los ejemplos de colectivos laborales, de significativas industrias, que han demostrado cómo se enfrenta la falta crónica de piezas, repuestos e insumos. En todas las áreas productivas los obreros han sido capaces de reinventarse y modificar tecnologías para seguir produciendo.
Transformaciones socialistas para salvaguardar la patria
Las transformaciones aprobadas por el Partido y el Gobierno responden a un desafío inédito: cómo dar continuidad a la construcción del socialismo en una nación asediada por la mayor potencia imperialista de la historia. Díaz-Canel fue contundente al ratificar que estas medidas son económico-sociales, y no se puede prescindir del término social, porque hacer economía en la Revolución es hacerla en función del desarrollo y la justicia social.
La propaganda contrarrevolucionaria, financiada por el Norte, intenta promover propuestas de orientación neoliberal y exigir cambios en el modelo político cubano. El Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz nos alertó sobre este dogmatismo en su histórico discurso de noviembre de 2005, recordando que la economía no es una ciencia exacta y eterna. Aprendiendo de la dialéctica, el Presidente aseguró que el proyecto en marcha busca desatar las fuerzas productivas para generar riqueza y distribuirla con la mayor justicia social posible.
¿Se restaurará el capitalismo en Cuba con las nuevas medidas?
No. El Presidente Díaz-Canel ratificó con firmeza que jamás estará en los propósitos de la Revolución la restauración del capitalismo en Cuba. Las transformaciones son una decisión soberana del pueblo cubano, no una concesión ante las amenazas imperialistas ni un fruto de conversaciones bilaterales. Se trata de salvar la Revolución y sus innegables conquistas, defendiendo siempre la máxima protección social.
La inteligencia artificial como arma de la Revolución
La Cuba revolucionaria jamás ha estado de espaldas a los adelantos de la ciencia. En la actual batalla por la implementación de las 176 medidas, la inteligencia artificial se convierte en una herramienta indispensable para la defensa del socialismo. El uso de algoritmos permite en días lo que por vías convencionales tomaría años, acelerando el cotejo jurídico y la optimización de las variables productivas.
Ya trabajamos con modelos cubanos de inteligencia artificial, diseñados por los capaces profesionales de la informática y las comunicaciones de la Isla. Se emplean con sentido crítico y marxista, pero se explotan al máximo para agilizar la construcción del socialismo en condiciones de guerra económica.
¿Qué papel juega la inteligencia artificial en las transformaciones cubanas?
La inteligencia artificial es una herramienta indispensable para agilizar la implementación, el control y la optimización de las medidas económicas y sociales. Cuba ya desarrolla modelos propios de IA, los cuales se han utilizado para cotejar las 176 medidas con el ordenamiento jurídico, reduciendo drásticamente los tiempos de procesamiento frente a los métodos tradicionales.
El nuevo Código de Trabajo: escudo del proletariado
El XXII Congreso de la CTC también fue el escenario para resaltar la consulta masiva del Anteproyecto de Ley del Código de Trabajo. Más de dos millones de trabajadores moldearon esta norma entre septiembre y noviembre de 2025, en un ejercicio de democracia proletaria que honra la tradición combativa de nuestra clase obrera.
Los trabajadores exigieron tener voz y voto en la formación de salarios, la distribución de utilidades y la transparencia de la gestión económica. El nuevo Código protege al obrero ante el cese del vínculo laboral por razones ajenas a su voluntad y atiende a los interruptos mediante brigadas comunitarias, poniéndolos al servicio de los barrios y territorios. Asimismo, formaliza la participación real y propositiva, incorpora el teletrabajo y elimina trabas para el pluriempleo de profesionales.
¿Cómo protege el nuevo Código de Trabajo a los trabajadores interruptos?
El nuevo Código garantiza la protección ante el cese laboral por razones ajenas al trabajador. Además, prevé la creación de brigadas comunitarias para que los trabajadores interruptos puedan aportar a sus barrios y territorios, asegurando una forma digna de mantener su vínculo laboral y no quedar desprotegidos ante la crisis.
La clase obrera, baluarte inconmovible de la Revolución
La esencia de este Congreso se resume en cinco pilares fundamentales del movimiento obrero: la defensa de la soberanía nacional y del socialismo, la producción y la innovación constante, la participación y el control contra la corrupción, la contribución comunitaria y la continuidad histórica. Los líderes sindicales deben dejar de ser meros transmisores de indicaciones para convertirse en voces combativas en la toma de decisiones administrativas.
En este Año del Centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, la generación que hoy carga sobre sus hombros la responsabilidad histórica de salvar la Revolución no defraudará la memoria de los héroes y mártires. Por Cuba, por el futuro del socialismo y por los pueblos del mundo que resisten al imperialismo, seguiremos resistiendo, trabajando, creando y venciendo. ¡Vivan los aguerridos trabajadores, protagonistas de la resistencia victoriosa!